Calkiní, 17 de marzo - 20 de abril de 2010
   
Presentación del "Códice de Calkiní", versión de Tsubasa Okoshi Harada
 

En la noche del 17 de marzo, fue presentado en esta ciudad el libro "Códice de Calkiní" (Introducción, transcripción, traducción y notas de Tsubasa Okoshi Harada).

La presentación se llevó al cabo en los bajos del Palacio Municipal, con la participación del autor y destacados investigadores de la cultura maya: Cessia Chuc Uc, Aurelio Sánchez Suárez, Jorge Miguel Cocom Pech. José Felipe Estrada Mijangos fungió como moderador.

En esta actividad, asistió un público numeroso, encabezado por funcionarios del Ayuntamiento.

Tsubasa Okoshi recibió un reconocimiento del Ayuntamiento, por conducto del alcalde Carlos Sanguino (17/03/2010)
 
El Dr. José Estrada Mijangos fungió como moderador (17/03/2010)
 

Esta edición estuvo a cargo de la Universidad Nacional Autónoma de México; este miércoles, el libro atrajo a más de un centenar de promotores de la historia calkiniense.

Estrada Mijangos condujo el programa que forma parte de los festejos del Bicentenario y Centenario de dos celebraciones mexicanas. El ex alcalde municipal fue nombrando a cada participante en turno para que hablara sobre el texto, escrito en el siglo XVI y rescatado en una nueva versión por el investigador japonés, a quien se le agradece el interés y cariño hacia nuestra región.

Quien esto cuenta también agradece a Okoshi el obsequio de una cámara digital, marca Pentax, modelo Optio W80, que permitirá tomar fotografías de hechos cotidianos en mi función de cronista de la ciudad de Calkiní. Por cierto, en los diez años como cronista, sólo dos instituciones me han apoyado con una cámara (la administración municipal de Martha Patricia García y el ITESCAM); cinco de estas maquinitas he solventado con mi sueldo.

 
Más de cien personas fueron testigos de la presentación del libro (17/03/2010)
 

La intervención de los comentaristas fue muy valiosa. Cessia, originaria de Bécal, mencionó: Cada texto del Códice de Calkiní emite elementos dominantes, sobre los cuales se ha construido la memoria colectiva y la escritura de este documento escrito en las últimas décadas del siglo XVI, revela lo que los amanuenses mayas consideraron lo que debe de ser recordado y esto dependía de la estructura y orientación del cacicazgo Canul en el siglo ya señalado".

También dijo, en su discurso de ocho cuartillas: "En el Códice hay una información valiosa que nos permitirá entender la distribución espacial del dominio de Calkiní en 1582, en el que estaban congregados ocho pueblos: Calahcum, Nunkiní, Kucab, Mopilá, Panbilchén, Sihó, Halachó y Kinlacam, formando barrios, dos de estos topónimos, conservan los nombres de los pueblos prehispánicos asentados en Calkiní: Kinlacam y Kucab. En cierta medida, esta distribución espacial continúa hasta el presente, en donde cada barrio de esta ciudad trata de resaltar su identidad histórica. (Texto completo de Cessia Esther Chuc Uc).

 
Aurelio Sánchez Suárez, durante su intervención (17/03/2010)
 

En su exposición, el Dr. Okoshi habló de su experiencia en la elaboración del libro. En una parte de su discurso, leído con especial énfasis -en español-, Tsubasa señala el momento de su inclinación hacia el tema calkiniense: Era octubre de 1982 cuando en la Universidad de Yucatán celebramos un seminario sobre la organización política de los mayas yucatecos del Posclásico. Algunos colegas comentaron sobre las fronteras entre las provincias prehispánicas de Ah Canul y de Maní diciendo que topónimos como Tzemez Akal y Xicinchah, mencionados en el Códice de Calkiní, todavía conservaban sus nombres originales. Fue una sorpresa para mí, pues nunca imaginé que el “pasado” descrito en el Códice se mantuviese “vivo” hasta el día de hoy.

De ahí surgió mi interés sobre este documento y a finales de ese mismo año y durante el año siguiente, realicé con Sergio Quezada de la Universidad Autónoma de Yucatán, varios trabajos de campo. Tuvimos experiencias inolvidables en varios lugares. Por ejemplo, cuando llegamos agotados de cansancio y de sed a la sabana de Chanap, un paisaje que jamás habíamos apreciado nos sorprendió. En una llanura cubierta de plantas de baja estatura con algunos árboles aquí y acullá, soplaba un viento tierno que me hizo olvidar rápidamente el agotamiento. Desde el cerro de Kochyol, se apreciaba una frondosa llanura donde seguramente los mayas cultivaban sus milpas… De esta manera, logré identificar aproximadamente 75% de los topónimos mencionados en el Códice, trabajo que me cautivó completamente en su mundo. A partir de ese momento inicié mis estudios comenzando por el aprendizaje de la metodología del análisis filológico de los textos mayas coloniales, aunado a la investigación histórica de este documento. Su resultado fue presentado como mi tesis doctoral en 1993. (Texto completo de Tsubasa Okoshi Harada).

 
Jorge Miguel Cocom Pech declamó un texto suyo y comentó la obra de Okoshi (17/03/2010)
 

Al final, la concurrencia tributó fuertes aplausos al personaje del evento, a quien el alcalde Carlos Sanguino Carril entregó un reconocimiento. Posteriormente, Okoshi se dispuso a dedicar y firmar algunos ejemplares del "Códice de Calkiní".

En la primera fila de sillas estuvieron, acompañando a las autoridades, Lorraine Williams-Beck, doctora en Investigación Antropológica, y Manuel Pérez Rivas, investigador del INAH; entre otros incansables buscadores de la explicación de sucesos históricos.

 
El Dr. Okoshi autografía un ejemplar de su libro a Gumercindo Tun Ku (17/03/2010)
 
 
 
Fotos: Santiago Canto Sosa