Calkiní, 30-31 de marzo de 2005
 
María Isabel Cih Uc "Chica Piel Dorada 2005", en Isla Arena
 

El domingo, 27 de marzo, María Isabel Cih Uc obtuvo el título de "Chica Piel Dorada". En el evento, efectuado en Isla Arena, participaron cuatro jóvenes de la ciudad de Calkiní y una de Bécal.

Desde muy temprano hubo preparativos en Las Palapas, un sitio adyacente al Campamento Tortuguero, frente a una playa a la que nunca se le ha dado la debida atención.

Las actividades empezaron desde el sábado, con la visita de las candidatas a lugares atractivos como Kanbalán y El bosque petrificado.

María Isabel Cih Uc
 
Jurado Calificador
 

También se llevaron al cabo torneos de voleibol y fútbol playeros, que concluyeron este domingo con el triunfo de "Ayuntamiento" y "Cementerio", respectivamente.

Además, en un campo deportivo, cercano al escenario donde se realizó el concurso, las "Gladiadoras" de Tankuché vencieron 1-0 a "Cirzes" de Calkiní, con anotación de Doricela Casanova Huchín, en un partido de fútbol sóccer.

El certamen inició a las 15:57 hrs., cuando el cielo se nubló y el viento arreciaba. Las muchachas desfilaron en la tarima -colocada de norte a sur-, en la arena, donde un grupo de personas (entre cuatrocientas y quinientas) presenciaron la competición.

Primero, Selene Guadalupe Herrera Herrera, originaria de Bécal; luego, Juanita de la Cruz Jiménez Uc, mujer de piel oscura, que siguió el derrotero sobre el estrado en forma de t. Después, Ileana Chi Ché, de tez blanca, de cuerpo delgado, arrancó la simpatía del público, en especial en algunos muchachos -en pie, en el lado derecho de la explanada-.

 
Las chicas
 

Continuó la caminata María Isabel Cih Uc, de baja estatura, pero de alto grado de talento; y, sobre todo, de amplia sonrisa, que hizo soltar aplausos y vítores de muchos visitantes y habitantes de la localidad. Juventina Tamay Cauich, de ojos entrecerrados, de figura esbelta, cerró la cuenta de quienes en orden esbozaron felicidad entre los asistentes.

En la primera fase, las muchachas dedicaron palabras a la concurrencia, mencionando nombres y aficiones. Fueron amparadas por una nublación, que trajo a los ojos de los espectadores sargazo seco y polvo arenoso, mientras una música "pegajosa" se acentuaba en los toldos, donde la gente bebía cervezas y refrescos y comía mariscos a diestra y siniestra.

Antes de la segunda mitad, Flor Guadalupe Hernández Yerbes, "Chica Piel Dorada 2004", se despidió de su reinado; y Anaísa Sánchez Pérez, con sus canciones rancheras, y el grupo de baile moderno -de Yanuario Pech Caamal-, hicieron suspirar con una actuación rápida, ya que los fondos de madera del escenario tuvieron que ser retirados ante el ventarrón.

 
Grupo de baile moderno
 

En la otra etapa del certamen, el mismo orden de "pasarelas", con traje de baño. Cada una de las aspirantes, con su pareo de verdes y tonos bajos (con flores), quitándoselo o presumiéndolo, dio vuelta sobre las tarimas en un arrebato de fascinación.

Al disertar con un tema alusivo a Isla Arena, las competidoras -unas nerviosas, otras seguras- dejaron en el Jurado Calificador (compuesto por Agustín Quintal, Ismael Avilés y Yanuario) la resolución y el veredicto.

El sonido "Poyson", de Halachó, Yucatán, orquestó el ir y devenir de figuras. El conductor de ceremonias (de Mérida) llamó a funcionarios del Ayuntamiento para que premiaran a las ganadoras.

Rubisel Aguayo Pérez, jefe del Dpto. de Deporte, puso la banda de "Chica Simpatía" a Ileana Chi Ché; Luis Sánchez Peña, Oficial Mayor, le entregó el listón de "Chica Fotogénica" a Juanita Jiménez Uc; y Marcial Farfán Ojeda, director de Planeación, impuso la cinta de "Chica Elegancia" a María Isabel Cih Uc.

A continuación, los tres primeros lugares recibieron sus estímulos: tercero, premio económico de dos mil pesos, Juventina Tamay Cauich; segundo, tres mil pesos, Selene Guadalupe Herrera Herrera; primero, cuatro mil pesos, María Isabel Cih Uc.

 
Isabel, primer lugar
 
El viento arreció. Las 17:08 en el reloj. Casi todos buscaron la salida hacia el puente. Punta Arena era un punto grisáceo. Los vehículos se enfilaron hacia la carretera. El mar, picado, fue desolándose: Las embarcaciones regresaron a las orillas, donde ahora ningún niño jugaba, ninguna mano escribía su nombre sobre el azúcar mojada...
 
 
Fotos: Santiago Canto Sosa