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Encuentro Regional de la Orden Franciscana Seglar /Clausura

Nota del 26 de junio de 2014.
Por Ramón Valladares Collí
 

A las 12:00 i.m. del domingo 22 de junio, el Pbro. Fray Mario Hernández O.F.M. presidió la Santa Misa en la Iglesia Parroquial de San Luis Obispo, con motivo de la Clausura del Encuentro Regional de la Orden Franciscana Seglar. Dentro de la Celebración Eucarística se le dio la aceptación a las personas de nuestra parroquia que inician su formación en este camino, y también una de las que ya pertenecen al grupo realizó sus votos perpetuos en la fraternidad franciscana.

Apertura del Encuentro Franciscano Seglar (21 de junio)
 
 

Hay que destacar que las personas que forman parte del grupo no son consagradas como tal, sino que son laicas comprometidas con la Iglesia desde el carisma franciscano, que llevan su formación cristiana y en el carisma franciscano y frecuentemente tienen encuentros de este tipo para reafirmar y consolidarse como fraternidad.

Durante la Misa participaron todos los que visitaron la parroquia con motivo del Encuentro, las personas de Calkini que iniciaron este proceso de formación, y las Hermanas Clarisas que radican en nuestra ciudad.

 
 

El Padre Fray Mario recalcó en su homilía que el ser y quehacer de la Iglesia y cristianos es el evangelizar y anunciar la Buena Nueva de Jesucristo, a través de lo que nos pide la encíclica del Papa Evangelii Gaudium, que se traduce como la “Alegría del Evangelio”, esto es, sin temor, sin preocupación por el rechazo que se pueda tener, y más que nada, que se anuncie el Evangelio con gozo y alegría. De igual manera, Fray Mario invitó a los católicos a escuchar la Palabra de Dios, ya que muchas veces es el mismo católico quien cierra sus puertas a la escucha de la Palabra de Dios.

Fray Mario terminó con las palabras de San Francisco de Asís: “Si algún día me encuentro con un sacerdote pecador, le beso las manos, ya que él es el único quien tiene la autorización de administrar los Sacramentos”. Con esto recalcó la fragilidad humana de los presbíteros, pero al mismo tiempo, que a pesar de ser frágiles, tienen la gracia de Dios y que independientemente de ser débiles, Dios actúa a través de ellos.

 
 
 
Texto y fotos: Ramón Valladares Collí, proporcionados por la Oficina Parroquial