Calkiní, 14 de noviembre de 2006
 
Fiesta en honor de San Diego de Alcalá, en Nunkiní
 

Nunkiní, Calkiní. 13 de noviembre (RBC).- Ni los ardientes rayos del sol pudieron evitar que cientos de católicos de esta comunidad, de poblaciones vecinas y de diferentes puntos de la península, participaran en la misa y procesión del patrono San Diego de Alcalá.

Cerca de las dos de la tarde se repartieron rosquitas de harina y se realizó la quema del Caballero de Fuego (U dzuli ka´ak).

San Diego de Alcalá, desde las primeras horas de hoy, comenzó a recibir serenatas de grupos católicos, para que cerca de las diez de la mañana fuera sacado, y ubicado en el escenario de la esperada y concurrida misa, que aglutinó a cientos de católicos, puntuales a la cita.

Procesión con la imagen de San Diego de Alcalá (13/11/2006)
 
Inicio (Izq.) y finalización (Der.) de la procesión con la imagen de San Diego (13/11/2006)
 

La misa fue celebrada por el presbítero José Luis Yeh Ehuán, párroco de la comunidad, asi como del representante del obispo Ramón Castro y Castro, Pbro. Jorge Leopoldo Flores Pérez, quienes hablaron sobre los milagros de San Diego de Alcalá y de la fe que le tienen los nunkinienses; se refirieron, además, del respaldo que en todo momento se ha brindado para poder llevar a cabo actividades en beneficio del templo católico, uno de los más conservados de la región.

Al término de la misa, inició la procesión por las principales calles de la población. Después se continuó con la repartición de rosquitas de pan, que los nunkinienses acostumbran distribuir año con año, a los participantes en las actividades dedicadas a San Diego.

De igual modo, se paseó al U dzuli ka´ak, conocido como el "caballero de fuego", que más tarde se convirtió en cenizas, como parte de una tradición que data de hace más de tres siglos.

 
Repartición de rosquitas de harina (Izq.) y veneración al patrono en su iglesia (Der.).- 23/04/2006.
 
 
Fuente: Texto de Rosendo Balam Caamal // Fotos: Rosendo Balam Caamal, noviembre de 2006, y Santiago Canto Sosa, abril de 2006.