Después
de ser bajada de la imagen, ante una iglesia central completamente
llena, el presbítero José Luis
Yé Euán celebró la misa en honor a
San Diego de Alcalá. Más
adelante, se veneró al
patrono por todos aquellos que participaron en esta
histórica bajada.
San
Diego de Alcalá recibió vestimenta nueva,
de parte de la grey católica que colaboró para
que se comprara la tela y se mandara a coser, y en su bajada
se le colocara y luciera desde el inicio de sus festejos.
La misma comunidad participa con entusiasmo con los
gremios, preparándose para el 13 de noviembre
que es una fecha muy especial para los nunkinienses.
Para
el día 13, a las diez de la mañana, la misa
se hará a un costado de la iglesia central, con la asistencia
de cientos de católicos provenientes
de los diferentes puntos de la región. Luego, se
efectuará la esperada procesión,
en donde la milagrosa imagen será paseada por las calles
principales y más adelante -en medio de cánticos-
será regresada a la parroquia.
Después,
se llevará a cabo la quema del U Dzuli Ka´ak,
(el caballero de fuego), que es la figura de un hombre hecho
con tela y con bombas en su interior para que al momento
de ser encendido estalle; la ceniza es recogida por los
presentes para curar enfermedades, según las creencias
sobre este acontecimiento.
Los
gremios llegarán a su fin el dia 3 de diciembre;
un mes completo como parte de la fe, que
los nunkinienses le tienen a San Diego de Alcalá. |