Calkiní, 27 de marzo de 2020
 
"Ramajes musicales de mi tierra", primer libro de Carlos Fernández Canul
 
 

Recientemente, vio la luz pública el primer libro de Carlos Fernández Canul. Un libro en el que -dice el autor- "se plasma un homenaje a hombres y mujeres que en el bregar de su existencia dejaron huella, personas sencillas que aprendieron el oficio de las bellas artes; algunos las cautivaron como sostén de vida, y otros para regocijar su espíritu y el de sus conciudadanos".

"Ramajes musicales de mi tierra" es el segundo volumen de la Colección "Entre Amigos", en cuya elaboración participan cinco escritores de Calkiní. Y es el fruto de un intenso trabajo que Fernández Canul al fin recopila.

Esta obra ya circula en nuestro municipio, esperando ser presentada oficialmente.

Portada del libro "Ramajes musicales de mi tierra". Diseño de Carlos del Castillo Tello.
Carlos Fernández Canul, en el parque de la Plaza Principal de Calkiní.
Foto: Santiago Canto Sosa, 2 de marzo de 2020.
 

Anteriomente, Carlos había publicado algunos textos en colectivo: en "Calkiní en la historia" y en "Relatos de mi tierra"; en esta ocasión, en lo individual, comparte 17 textos.

Con "Músicos de Calkiní" inicia el recorrido por una senda que resalta a creadores e intérpretes de notas y ritmos. Esparce, en 63 páginas, las semblanzas de 16 músicos y/o cantantes, entre ellos: Ponciano Blanqueto Avilés, José "Pepe" Fernández Tullín, Federico Euberto Rodríguez Mijangos, Ernestina del Socorro Herrera Cuevas, Ana Mélida Mijangos Pérez, Pedro Raúl Canul Maas, Humberto Vera Canto y Jorge Alberto Anchevida Chan.

Fotografías de grupos y solistas acompañan este ameno "álbum" de palabras. Con regocijo, Carlos (inquieto como siempre) abre su alma y se adentra en los retratos familiares de quienes recrearon la realidad con letras y sonidos, con el corazón puesto en la voz o en los instrumentos a su alcance.

Otro Carlos, Suárez Arcila, sintetiza -en un párrafo del prólogo- la esencia de "Ramajes musicales de mi tierra": Es de llamar la atención, que un gran porcentaje de los biografiados del presente trabajo, hayan logrado su formación y adquirido sus respectivas motivaciones en “la escuela de la vida”, por la carencia o lo limitado de oportunidades para alcanzar una sólida formación académica; pero que, sin embargo, en el autodidactismo, iniciativa y laboriosidad encontraron los medios que les permitieron abrir senderos hacia una vida diga, y dejaron huella y gratos recuerdos en los conciudadanos de su existencia inmediata y de la posteridad.

 
Coro de Ana Mélida Mijangos. Década de 1990. Foto: Cortesía de Ana Beatriz Carvajal
 
 
Fuente: "Ramajes musicales de mi tierra", de Carlos Fernández Canul