Por esa razón, con el debido respeto y con el permiso de las personalidades, pero sobre todo con la autorización de la estimada muy respetada profesora Diana Marlene Golib Melken Vda. de Sánchez, de sus apreciables y admirables hijos: Roque, Víctor y Lenny Concepción, y por supuesto también de sus hermanos y hermanas presentes, nietos y demás familiares, me voy a permitirme expresarles a nombre de los amigos unas sentidas pero significativas palabras; en este día relacionado al aniversario del fallecimiento del gran amigo y hermano ausente Roque Sánchez Espadas.
En la vida no siempre es grato recordar un día que quisiéramos volvidar... 29 de julio de 2009, la partida de este mundo terrenal del amigo, del hermano para muchos de nosotros, porque así se comportaba, así nos lo hacía sentir la leyenda deportiva de Calkiní.
Roque Sánchez Espadas "El Pulpo", como amigablemente lo conocíamos.
A los escritores o novelistas les basta su privilegiada mente o su frondosa imaginación y un lapicero para narrar con precisión milimétrica y exactitud una historia o acontecimiento y hacer de ésta un éxito (bestseller) o un fracaso importante.
Nosotros no somos escritores, no somos novelistas, somos gentes comunes y corrientes. Pero aún con nuestra precaria imaginación y visión, tenemos ciertas cualidades que nos hacen tener la posibilidad de acercarnos a la ventana del tiempo y la vida. Asomarnos, visualizar y recordar con profunda nostalgia y tristeza los acontecimientos de ese día, un día como hoy, 29 de julio, en el que el todopoderoso llamó a sus designios a nuestro amigo Roque.
Sin duda, un día nada agradable para todos nosotros y para mucha gente y fanáticos del béisbol en el estado de Campeche y en los otros estados del sureste mexicano, pero que fue la decisión de Dios y sólo él y nada más que él sabe porqué suceden las cosas. Difícil de comprender, como también es difiícil de comprender que la muerte es parte de la vida misma, pero así es.
A los 3 años de su partida, de su ausencia física, el popular "Pulpo", el deportista de habilidades y destrezas excepcionales; el hombre de mucho pundonor que trascendió fronteras, que nos hizo vibrar de emoción con sus hazañas e hizo sentirnos orgullosos de nuestro municipio de Calkiní. Ya no está más con nosotros físicamente, pero mentalmente sí, por eso su legado es importante que se difunda, que las nuevas generaciones sepa por qué este estadio se llama Roque Sánchez Espadas. ¿Y quién fue? ¿Qué hizo para merecer tan honrosa distinción?
Los calkinienses del presente y del futuro tienen derecho a saber que en esta hermosa tierra existen y han sentido hombres que han sobresalido en las ciencias, en las artes, en las literaturas, en los deportes, así como en las distintas ramas del saber humano y que sus acciones le han dado brillo, renombre a nivel estatal, peninsular y nacional, a esta querida y bendita tierra de los Ah Canul, y Roque fue uno de ellos.
Aparte de ser un excelente deportista, de poner en alto el nombre de Calkiní, en otros foros Roque tenías otras virtudes que como ser humano lo hacían único; fue un hijo, buen hermano, buen esposo y por supuesto un buen padre de familia. Pero, además, Roque le dio un sentido real y muy especial a la palabra AMISTAD. Por eso, en donde quiera que estés: gracias Roque, por habernos permitido ser parte de ti, ser tus amigos; fue una experiencia maravillosa, es algo que jamás olvidaremos, porque la amistad es algo valioso que se gana, no se compra ni con todo el oro del mundo.
Él era un hombre íntegro, en toda la extensión de la palabra, pues como amigos cercanos que fuimos, durante su corto tiempo en la política nos consta que jamás aceptó las proposiciones para no contender como candidato a la presidencia de nuestro municipio de parte de quienes dictaban en esos tiempos las decisiones políticas de nuestro estado.
Roque tenía a Calkiní más que en el alma y en el corazón en toda su sangre, ese era su orgullo, su gente era su orgullo.
Para concluir, quiero agradecerles a todos el haberme permitido hacer uso de la palabra en este memorable día, que quisiéramos olvidar pero que ahora tenemos que recordar.
También queremos desearle respetuosamente, a la maestra Diana Marlene, a Roque, Víctor, Lenny Concepción, a los hermanos, hermanas y demás familiares, que sigamos buscando ese bálsamo de alivio que tanto se necesita para conllevar esta gran pena que es difícil de olvidar. Queremos que la familia sienta que acá en Calkiní, como en muchos lugares, se les quiere, se les respeta y se les admira por su valor y entereza. ¡Qué siempre estaremos con ustedes!
ROQUE SÁNCHEZ ESPADAS (El Pulpo) ya forma parte de la historia de nuestro municipio y de nuestro estado. Sigue y seguirá vivo en la mente y el corazón de todos nosotros y de mucha gente.
¡Honor a quien honor merece!
Gracias.
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