AL PAN DE TU CARICIA...
Al pan de tu caricia carcelera
vino a morder la lengua de mi piel,
a punto de ser agua, vino, miel,
en esta soledad, sol de madera.
Vino la luna de tu voz... Quisiera
mi pobre corazón, con su pincel,
enamorar tus vértebras sin hiel.
Vino la rosa de tu nombre. Espera,
no acude a mí la risa de morfeo,
ni el hambre alcanza a devorar mi pena.
El agua de tu cántaro, sonora,
se acerca a mi llamado y no la veo;
pero es posible que tu amor de arena
endulce el mar de mi salada aurora.
NACE UN CAPULLO BLANCO...
Nace un capullo blanco en mi coraza
de relojardín, ahora detenido.
Por el abrazo de un aroma henchido
nace una flor abierta sin mordaza.
Un caracol de tierra, que te abraza
recoge de tu miel un sol molido.
Con tijeras de tiempo es conducido
mi corazón de enredadera y brasa.
No sé por dónde brota el laberinto
de tu rosarcoiris que se pierde
entre los anchos pliegues de la ropa.
Sólo sé que en tu pecho algún jacinto
espejará su imagen –hoja verde–
cuando en silencio bebas de mi copa.
LA TARDE ESTÁ CELOSA...
La tarde está celosa de mi llama
porque en el sol tu mano busca fuego.
No quiere desprender su antigua rama
de luz amarillenta, luz de ciego.
Un cardenal esquivo silba y ama
entre los cántaros de sed en juego.
Después, el ave roja que te aclama
enciende los pabilos de mi ruego.
Mi llama está celosa de la tarde
porque mojó su mecha desde el cielo,
desgaste de mis chispas en la hoguera.
Por eso el pájaro vacila y arde,
sin ánimos, mientras desquita el vuelo
sobre las plantas en tu enredadera.
LA NOCHE AVANZA EN MI RELOJ...
La noche avanza en mi reloj de sombra:
desnuda, como siempre, sin cadena;
sin horas tristes, sin dolor de pena;
por eso canto con matiz que asombra.
Nadie me llama sal, nadie me nombra
hombre de plata con mujer de arena.
Abajo de una luz –boca morena–
jamás un eco azul busca mi sombra.
Nocturna soledad viene de prisa
con agujas de tiempo y de ceniza
a ver una mujer en mi costado.
La edad del sol camina entre mis poros,
pero una luna llena de tesoros
me invita su candor azucarado.