Su musicalidad y ritmo
permiten vislumbrar los antecedentes de lo que sería
el primer movimiento literario surgido en nuestro Continente:
el Modernismo. Pero este campechano egregio no solamente sobresale
en las letras.
También
destaca como jurisconsulto, político, educador,
Y en un régimen como el de Porfirio Díaz,
las ideas de don Justo Sierra se adelantan a su época
pues a él se debió el primer sistema de
educación pública en México y es
mérito suyo la creación de la Universidad
Nacional.
De
ahí que el Pueblo y el Gobierno de Campeche para
destacar a las personas físicas o morales que
hayan destacado en las ciencias, las artes, la tecnología
u otro campo que redunde en beneficio de la humanidad
y del Estado instituyeran el Premio Estatal Justo Sierra
Méndez, Maestro de América. Han recibido
esta distinción ilustres campechanos y asociaciones
culturales y educativas cuyo quehacer engrandece el
patrimonio espiritual de nuestra entidad.
Este
año la presea corresponde a una agrupación
que ha perseverado por largo tiempo en el quehacer cultural:
me refiero a la Sociedad Cultural Aurora de la ciudad
de Calkiní, sitio que orgullosamente porta el
lauro de Atenas del Camino Real puesto que sus gentes
desde tiempo atrás, se han interesado por las
manifestaciones del arte y tienen igualmente de antaño
un legado educativo importante. Quiero hacer patente
que cuando recibí la invitación para hablar
sobre este motivo, de inmediato acepté gustoso,
pues aunque alejado de Calkiní desde hace mucho
tiempo, las raíces que me atan al terruño
permanecen intactas. Además, era el momento de
resaltar los méritos de uno de los grupos culturales
que día a día desde 1927 han puesto su
pensamiento en tan loable meta.
Cuánto
recuerdo se agolpa por este hecho: la calle 20 a la
débil luz de la electricidad de una planta que
funcionaba en esa calle, las lluvias de junio y los
ríos de las calles en donde los escolapios poníamos
a navegar nuestros barco de papel que naufragaban en
las coladeras frente a lo que hoy es el edificio de
la Casa de la Cultura, los viejos cinemas que perdieron
ante el tiempo y hoy permanecen cerrados o semiderruidos
su techos, el humo de la pólvora de los voladores
en los gremios y los globos de papel de china que niños
traviesos trataban de derribar a naranjazos. Y la imagen
del edificio a un costado de la iglesia parroquial con
sus letras: Sociedad Aurora. Imagen tal vez la única
que no ha cambiado en estos recovecos de la memoria.
Ahí se realizaron memorables justas deportivas
de básquetbol que entretuvieron nuestros atardeceres
juveniles.
Asienta
el cronista de la ciudad de Calkiní, el profesor
Santiago Canto Sosa que: La Sociedad Cultural Aurora
fue fundada el 3 de abril de 1927 [ y que ] hay dos
versiones sobre el surgimiento de su nombre. Una expresa
que esta agrupación fue bautizada así,
porque Fernando Baeza García su primer presidente,
tenía una enamorada llamada de ese modo. La otra
versión indica que varios de los 15 integrantes
iniciales se reunieron una noche en busca del apelativo
para su grupo, pero los sorprendió la luz del
amanecer y eso fue el motivo para nombrarlo como se
le conoce... Sea cual fuere el origen de su nombre,
este es afortunado: la luz que nace del oriente evoca
vida, creación, esperanza, ilusiones, Y por otra
parte, ¿no es acaso el amor una de las fuerzas
más maravillosas que mueven al mundo? Para Homero
el bardo ciego de la Grecia Antigua era la aurora de
rosados dedos la que abría el nacimiento del
mundo.
No
quiero leer una historia pormenorizada del devenir de
la Sociedad Aurora, no es el lugar ni el momento. Quiero
en cambio dejar constancia de su presente, de su permanencia,
de su largo camino abonado por su actuar constante en
pro de las manifestaciones culturales, recreativas y
del deporte: cuadros culturales que practicaron el teatro
en variados ámbitos, música, declamación,
canto, deportes. Su largo actuar no queda circunscrito
al de sus integrantes, antes bien se extiende al tejido
social de Calkiní. Como bien dice en su revista
de su aniversario 75: La Sociedad Cultural Aurora es
un detonante del desarrollo cultural de Calkiní,
pues durante toda su larga vida ha contribuido con sus
acciones, para que la niñez, la juventud y la
gente mayor de edad, tengan esparcimiento sano y desde
luego una mente sana, lo que ha hecho que Calkiní
se distinga como un centro de desarrollo cultural en
el estado de Campeche.
Es
en los versos de su himno donde se marca el rumbo, el
timón de su quehacer constante:
Grande es tu misión de cultura,
Grande es tu deber a esta tierra
Porque ella para ti encierra
AURORA tu vida entera...
Hoy
en este solemne acto, el pueblo y el gobierno del estado
de Campeche al otorgar la medalla Justo Sierra Méndez
reconoce a sus mejores integrantes, a aquellos que dan
lo más preciado de sí en beneficio del
conglomerado del que forman parte. Todos los aquí
presentes nos unimos a este reconocimiento, a esta Aurora
que día a día engrandece con sus actos
el cielo matinal de la vida cotidiana. Tal vez sería
pertinente que la sociedad civil en estos tiempos tan
vertiginosos que vivimos tomara ejemplo de grupos (y
los hay ya) que como la Sociedad Aurora se preocupan
por difundir el sano esparcimiento y la difusión
cultural para que en todo el ámbito estatal las
manifestaciones del espíritu ganen espacios que
redunden en beneficio de todos. Honor a quien honor
merece.
Muchas
gracias. |