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Santiago
Canto Sosa
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A. Unirse a la mujer, eternamente, es una broma que nadie reconoce; creer que el sol nace de ella al contemplar sus ojos; pensar que entre las cópulas la luna pesa treinta kilos y que el pastel de boda huele a pan recién horneado.
Es ley de dos vivir el uno sin el otro, sabiendo que los huesos de quien se ama están hechos de humo y de gusanos.
B Comer el amor impreparado para morder la carne que la boca desea, no sólo le sucede a los idiotas, también el pájaro veloz tiembla ante los labios de la noche.
C Dos piensan mejor que uno, por eso piensa Dios que a nadie perjudica el matrimonio.
Pienso, sin ser Dios, que las parejas (como adán y eva) piensan menos que Él -es uno y tres al mismo tiempo-.
D Es ley de dos nacer gemelos, vivir dos veces con el mismo rostro, respirar el mismo ritmo, la misma ropa, en un concurso de identidades.
E Caminar cincuenta, setenta y cinco pueblos, es ley de dos en la misma ruta.
_______________________________ Fuente: Santiago Canto Sosa. Los cantos de Uno. Ayuntamiento de Calkiní. Ediciones Nave de Papel. 1997. 52 pp. |
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SEPTIEMBRE
DE 2002
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Grupo Génali (Géneros Narrativo y Lírico) |