1
En
el muelle,
moteado por aves y lloviznas,
encontré tu voz ahogada.
En
esa tarima en que lancheros comen
se quedó la luna ensimismada,
se quedó mi sombra.
Mi
sombra comparte las manchas de ese muelle,
pero no comparte los pájaros
ni tu voz ahogada.
En
Isla Arena que no es isla
algún día veré mis propios pájaros
quedarse con mi sombra,
vivir bajo mi sombra
compartiendo tu voz.
2
En
Kambalán, el único reducto del turista
es el quejido de una tortuga yacente.
Un
ojo de agua, cerca del bosque petrificado,
mira a quienes osamos la aventura,
acecha a cuanto navegante llega.
3
No
quise entrar a Punta Gaviotas.
No quise entrar a Las jaulas.
En medio del mar
las olas no me conocen.
Los cardúmenes del viento me acosaron:
me puse el chaleco del regreso.
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