Si
supieras que la muerte
para nada sirve
(ni para comprar migajas de consuelo)
no irías a tu funeral.
La
parca se disfraza de consorte
para que el hombre
beba con ella un litro de sudor
y luego se despoje al mundo
de un poeta inmenso.
Si
permanecieras
en tu rincón de libros abiertos,
no tendríamos los nuevos poetas
por qué escribir metáforas a tu muerte.
|