En
la raíz: la planta y el insecto;
contra el odio: las manos de la tierra.
Dolorosos el árbol y la estrella;
copas heridas y los picos muertos.
Desorientado
está el oriente; medio
mundo corta los gajos, y blasfema.
El alma tiene virus, serpentea
en puentes y ríos, carcome cuerpos.
Hay
astros que dan fuerza a los misiles:
ejércitos que anidan en las hojas;
en el tronco las plagas sobreviven.
Se
jactan de resina los gusanos,
habitan deslumbrados por la pólvora.
Y la estrella estrellándose en el árbol...
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