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Recuerdan gesto de humildad de Cristo en lavatorio de pies a niños

Nota del 21 de abril de 2014.

Por Carlos Fernández Canul

 

Jueves 17 de abril de 2014.

Con un gesto de humildad como lo hizo Jesús hace más de dos mil años, esta noche fueron lavados los pies a doce niños del Catecismo Infantil, ceremonia a cargo del Pbro. José Luis Canto Sosa, párroco de la ciudad, quien estuvo auxiliado por ministros y acólitos, ante una plaza cívica abarrotada de cientos de creyentes que presenciaron una vez mas el ritual propio de Jueves Santo.
Actividades de Semana Santa 2014
 

En el intermedio de la celebración Eucarística, Canto Sosa, toalla en mano, jabón y sofaina con agua,lavó y besó los pies a doce pequeños que representaron a los apóstoles, cabe mencionar que es la primera vez (que se recuerde) de lavar los pies a niños, en esta Semana santa.

En su mensaje José Luis Canto Sosa destacó:

Para que “también ustedes lo hagan”. Éste es el mandamiento nuevo de Jesús al final del lavatorio de los pies que leemos en el Evangelio de San Juan. Jesús ha sido el siervo de Dios y de los demás, se ha hecho su esclavo por el amor para que los otros tengan vida. Lo ha hecho siempre en su vida y lo hace en este momento culminante. Lo ha hecho porque ésta es la única manera de ser tal como Dios quiere que seamos, y sólo por este camino de servicio y de amor radical encontraremos la felicidad plena que había proclamado desde el comienzo. Hoy Jueves santo es el día de volver a recibir este mandato del amor, “como yo los he amado” afirma Jesús, es decir, tal como ama Dios.

 
 

Dice san Juan: "Habiendo amados a los suyos, los amó hasta el extremo". El Amor hecho carne está lejos de ser una especie de demagogo y fariseo que sólo dice y nada hace o hace lo contrario de lo que dice. Cristo vino con toda su vida a predicarnos el amor. Y nos lo predicó con la palabra y sobre todo con su testimonio. Él que era la Palabra del Padre tenía que decirnos su Palabra con su vida. Por eso no tardó en demostrar el amor sirviendo. Sí, sirviendo. Porque amar de verdad es estar sirviendo al otro, totalmente donado al otro. El oficio de esclavo mandaba lavar los pies a los invitados a un banquete. Cristo asume ese oficio. Por eso Pedro se escandaliza de lo que hace su Maestro: "Tú no me lavarás los pies a mí". No porque no quisiera un servicio tan grande del Señor sino porque no aguantaba verle hacer "eso" tan humillante. Pero entiende bien el fondo del asunto. Cristo ha hablado del amor. Si no le lava los pies no tendrá parte con Él. Nada más fuera de las intenciones de Pedro. "Hasta la cabeza me puedes lavar". 

Es ahora cuando Jesús les enseña que amar no es un estado emotivo, ni un sentimiento para con algunos o una idea hermosa en la cabeza. Es donarse efectivamente. De este modo, lavarnos los pies equivale a vivir en el amor, sirviendo uno al otro con total desinterés. Nada tenía que darnos Cristo. No sólo se habrá de humillar de esta manera. Se dará como Alimento en la Eucaristía y como Víctima por nuestros pecados en la cruz. 

Si para alguien el amor es una palabra hueca, que mire a Cristo. Allí comprenderá qué significa amar de verdad.

 
 
 
 
Fuente y fotos 1-3: Carlos Fernández Canul / Foto 4: Santiago Canto Sosa