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Obispo José Francisco administra Confirmaciones

Nota del 3 de mayo de 2014.
Por Ramón Valladares
 

El martes 22 de abril de 2014, a las 5:00 p.m., en la Parroquia de San Luis Obispo, dio inicio la Celebración Eucarística con motivo de la confirmación de 34 jóvenes que durante un tiempo adecuado se estuvieron preparando.

La Santa Misa fue presidida por el Señor Obispo, Don José Francisco González González, y concelebrada por el párroco, el Pbro. Lic. José Luis Canto Sosa, y el Pbro. Tomás Alba Hernández.

 
 

La homilía del Obispo fue dirigida principalmente a los catecúmenos, y dentro de ésta, dio a conocer que ya habían recibido en un principio al Espíritu Santo pero no de manera plena, ya que es en el Sacramento de la Confirmación donde se transmiten los siete dones, y es justamente aquí donde se reafirma la fe bautismal, y por consiguiente, reciben al Espíritu Santo de manera plena.

El Sacramento de la Confirmación, como su nombre indica, es el Sacramento a través del cual el confirmando reafirma su fe, o mejor dicho, donde confirma sus promesas que en el bautismo fueron profesadas por sus padres y padrinos, o en otras circunstancias, por él mismo. Por eso, para que uno pueda ser confirmado, necesita ser bautizado y que tenga la voluntad de confirmarse. De aquí se dice que por eso la confirmación no se puede hacer juntamente con el bautismo, sino más bien el candidato debe tener cierta edad, en la que él esté consciente de lo que está realizando.

 
 

También debe tenerse en cuenta que el Sacramento de la Confirmación es propio del Obispo, pero que debido a las circunstancias y lejanías entre las parroquias, en ocasiones se lo delega a los sacerdotes. Dentro del rito de la confirmación el Obispo al ungir al candidato le dice: recibe por esta señal el don del Espíritu Santo, y el confirmando responde: amén. Luego, el Obispo le toca hombro y le dice: La paz esté contigo, y el joven responde: y con tu espíritu. Esto, como señal, de la comunión que se da entre el sujeto y el Espíritu Santo.

Después de haber hecho el rito de la confirmación, la Santa Misa continuó como de costumbre con la liturgia eucarística, esto es, el ofertorio, las palabras consagratorias, la distribución de la comunión y la bendición final.

 
 
 
 
Texto: Ramón Valladares / Fotos: Oficina Parroquial