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Crónica de la Fiesta de los Santos

Nota del 22 de noviembre de 2013.
 

Por Beatriz Guadalupe Couoh Ek

Calkiní, Campeche, domingo 10 de noviembre de 2013.- En la parroquia San Luis Obispo se realizó una actividad organizada por Catecismo Infantil, en coordinación con la hermana Pascuala Flores Chin, Misionera Apóstol de la Palabra, para celebrar a los Santos, con el propósito de que los niños y niñas conozcan la vida de los santos y perciban que todos pueden llegar a serlo si viven con humildad, obediencia y amor.

 
 

En la misa de 10:00 AM, seis pequeños, representantes de las capillas de San Martín, San Luis Gonzaga, San Ignacio de Loyola, San Isidro, San Miguel Arcángel y de la parroquia dieron vida a los santos.

Vladimir Alexander Luna Brito representó a San Luis Obispo de Tolosa; expresó que desde pequeño se dejó seducir por la vida de San Francisco de Asís y renunció a sus derechos de ser rey para vivir con humildad, pobreza, castidad y alegría en el servicio a los pobres.

Su frase es: “Jesucristo es mi reino y teniéndolo a Él, lo tengo todo. Sin Él, lo pierdo todo”.

Después de obtener la orden de fraile franciscano, fue ordenado sacerdote y obispo.

Murió el 19 de agosto de 1297, a los 23 años. Es el patrono de nuestra parroquia.

Aslee Masadi López Aguayo dio vida a Santa Clara de Asís, comentando que nació en una familia noble pero desde pequeña sintió amor por los pobres y a pesar de la oposición de su padre se unió al grupo de san Francisco de Asís. Fundó la hermandad de las Clarisas Franciscanas.

Ella decía que el camino para llegar a Jesús es la pobreza, castidad, obediencia, amor, ayuno y oración.

Por la gracia de Dios realizó algunos milagros como la multiplicación de panes y salvar a la comunidad con la oración ante el Santísimo sacramento.

Murió el 11 de agosto de 1253. Fue canonizada 2 años después por el Papa Alejandro IV. Clara significa vida transparente.

 
 

Cristhian Felipe Cen López representó a San Luis Gonzaga, platicando que nació en una familia de la nobleza; su madre le inculcó la oración diaria y su padre quería que fuera soldado. Aunque le gustaba la vida de las armas, al enfermarse se dedicó a leer la vida de los santos y hacer mucha oración y ahí se dio su conversión.

Ingresó a la Compañía de Jesús a los 18 años y vivió según el reglamento, a pesar de la oposición de su padre. Cuando se enfermó gravemente le dijo a su madre: «Alégrate, Dios me llama después de tan breve lucha. No llores como muerto al que vivirá en la vida del mismo Dios. Pronto nos reuniremos para cantar las eternas misericordias”.

Murió a la medianoche del 20 de junio de 1591 a la edad de 23 años.

Eder Javier Cocom Canché habló de San Ignacio de Loyola. Nació en una familia noble de Loyola. Fue soldado por poco tiempo ya que fue herido en una pierna, lo que motivó que durante su convalecencia leyera la vida de Cristo Jesús y los Santos, lo que motivó su conversión. Y se dijo: "Si esos hombres estaban hechos del mismo barro que yo, bien yo puedo hacer lo que ellos hicieron".

Fundó la Compañía de Jesús junto con unos compañeros haciendo votos de pobreza, castidad, obediencia e ir a trabajar por el bien de las almas adondequiera que el Papa lo ordenase.

Murió súbitamente el 31 de julio de 1556, sin haber tenido siquiera tiempo de recibir los últimos sacramentos.

 
 

Cristian Israel López Ek representó a San Isidro Labrador y comentó que nació en Madrid España. No se conoce quienes fueron sus padres y desde muy pequeño se dedicó a trabajar de agricultor y pocero. Todas las mañanas participaba en misa antes de ir a sus labores.

Realizó varios milagros con la ayuda de Dios, como salvar a su hijo cuando se cayó a un pozo y a su esposa haciendo que caminara sobre el río Jarama.

Cuidaba a los pobres y a los animales y daba de comer a los pobres. Murió el 30 de noviembre de 1172, a los 90 años. Es patrono de los campesinos.

Jesús Leonardo Canul Balam representó a san Martín de Porres. Comentó que nació en Panamá; su padre fue un noble español y su madre una esclava. Desde niño hacía oraciones ante el Santísimo Sacramento y se donó al convento de los dominicos.

Después de 9 años profesó los votos de pobreza, castidad y obediencia; cuidaba a los enfermos, pasaba muchas horas en oración y hacía los trabajos más duros sin protestar; fundó un asilo para los enfermos y tuvo el Don de ser visto alentando a los misioneros de otros países sin haber salido de Panamá.

Logró que convivieran el perro, el gato y el ratón.

A los 60 años enfermó gravemente y murió el 3 de noviembre de 1639.

Al concluir la Santa Misa, a los niños participantes en las representaciones de los Santos se les entregó un reconocimiento y un libro de vidas ejemplares.

 
 
 
Fuente: Texto de Beatriz Couoh Ek / Fotos: Miguel Turriza Collí