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Despiden a las Reliquias de Santa Faustina

Nota del 21 de mayo de 2013.
 

Después de permanecer cerca de tres días en esta ciudad, las Reliquias de Santa Faustina de Kowalska, Apóstol y Devota de la Divina Misericordia, este martes 21 de mayo, a las 2:30 p.m., salieron del templo de San Luis Obispo hacia el poblado de Nunkiní, mismas que fueron llevadas por el Párroco local, Pbro. José Luis Canto Sosa, acompañado de numerosas devotas del Movimiento de la Divina Misericordia, para ser entregadas a la Parroquia de San Diego de Alcalá donde estarán por un día.

Recibimiento de las Reliquias de Santa Faustina (19/05/2013)
 
 

Como ya se sabe, las Reliquias arribaron a este lugar el pasado 19 de mayo, donde se le realizó una serie de actividades, inclusive estuvieron  en el Convento de las Madres Clarisas, y hoy por la mañana se ofreció una Celebración Eucarística, Oraciones por las obras misericordiosas, espirituales y corporales, alabanzas y visitas durante el día.

Después de recibir numerosas demostraciones de fe y veneraciones, fueron empacadas debidamente en una urna especial y en procesión salieron a las puertas del templo para ser trasladadas hacia la comunidad de Nunkiní.

 
Datos biográficos de la Santa
 

María Faustina Kowalska nació el 25 de agosto de 1905; fue hija de campesinos de la aldea de Glogowiec. Su educación escolar duró 3 años. A los 14 años de edad abandonó la casa familiar, trabajando de empleada doméstica en casa de familias acomodadas para ganar sustento y ayudar a sus padres.

Desde los 7 años sentía en su alma la llamada a la vida religiosa, pero ante la negativa de sus padres para su entrada al convento, intentó apagar dentro de si la voz de la vocación divina. Sin embargo, apresurada por la visión de Cristo sufriente, fue a Varsovia y el 1  de agosto de 1925 entró a la Congrégación de las Hermanas de la Madre de Dios de la Misericordia, donde -como Sor María Faustina del Santísimo Sacramento- vivió 13 años. Pasó los períodos mas largos de Cracovia, Plock y Vilna, cumpliendo los deberes de cocinera, jardinera y portera.

El conocimiento y la contemplación del misterio de la Divina Misericordia desarrollaron en ella una actitud de confianza de niño hacia Dios y de caridad hacia el prójimo; su vida espiritual se caracterizó por el emor a la Eucaristía y su profunda devoción a la Madre de la Divina Misericordia.

Los años de su vida en el convento abundaron en gracias extraordinarias los dones de contemplación y profundo conocimienrto de los misterios de la Divina Misericordia, revelaciones, visiones, estigmas ocultos, etc.

Extenuada físicamente por la enfermedad y sufrimientros que ofrecía como sacrificio voluntario por los pecadores, murió en Cracovia el 5 de octubre de 1938, a la edad de 33 años.

 
 
 
 
Fuente y fotos: enviadas por Carlos Fernández Canul, el 21 de mayo de 2013