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Con procesión, cierra el novenario a San Luis Obispo

Nota del 20 de agosto de 2010
 

Jueves 19 de agosto de 2010.- Por vez primera, la imagen de San Diego de Alcalá, patrono del poblado de Nunkiní, visitó el templo de San Luis Obispo de esta ciudad por la celebración del novenario anual de San Luis Obispo.

La imagen de San Diego visitó Calkiní el 1 de mayo del 2010, con motivo de la Clausura del Año Sacerdotal del Decanato Maya-Norte, pero no visitó este recinto parroquial.

 

Cerca de las 5:30 de la tarde lluviosa arribó, procedente de Nunkiní, la venerada imagen de San Diego, a cargo del párroco de ese lugar, Francisco Verdejo Aguilera, y numerosos fieles. El recibimiento fue a las puertas de la capilla de San Luis Obispo, en el barrio del mismo nombre, y que estuvo a cargo del párroco José Luis Canto Sosa; y luego acompañar al Gremio que se trasladó a la iglesia central, cruzando por la calle 17, y arribando al recinto a las 6:10 p.m. Entre tronar de voladores, cantos y nutridos aplausos, hizo su entrada la venerada imagen, la cual fue colocada al lado izquierdo del altar mayor.

Inició la celebración eucarística a cargo de Canto Sosa y Verdejo Aguilera. En su homilía, Canto Sosa destacó la vida de San Luis Obispo y San Diego de Alcalá: "Ellos, a través de sus obras, nos muestran la luz de Cristo que debemos de seguir; los dos se distinguen por su disposición para pregonar el evangelio. Siguiendo el ejemplo de San Francisco de Asís, dejando las comodidas de la Corte de Francia, San Luis se refugia en el Seminario de Tolouse a la meditación y a la penitencia; ellos sirven con humildad a los pobres, socorren al necesitado; pidamos por ellos, y reflexionemos sobre sus obras, las cuales les merecieron ser santos; sigamos su ejemplo para hacer la voluntad de Dios en nuestras vidas".

Al finalizar la misa, se realizó la Clausura de las 40 Horas, con procesión y bendición del Santísimo Sacramento.

Poco después, salieron del templo las imágenes de los dos patronos; en primer lugar, el anfitrión San Luis Obispo, seguido de San Diego de Alcalá, y comenzó una procesión que recorrió el centro histrico de la ciudad, por las calles 17, 22, 23, 20, 15, 22 y 17.

Al arribar al templo, las dos imàgenes fueron recibidas con repicar de campanas, tronar de voladores, cantos y aplausos, y fueron colocadas en el centro del altar mayor para su veneración.

El padre Francisco agradeció la invitacion que le hicieran para que San Diego visitara a San Luis Obispo, haciendo la misma invitacion para que San Luis Obispo realice una visita a Nunkiní, en el marco de la fiesta anual de San Diego el 13 de noviembre del presente año.

 
 
 
 
Fuente y fotos: Carlos Fernández Canul