| |
|
Sábado
30 de octubre de 2010.- A
pesar de la llovizna que caía, la venerada imagen
del Cristo de la Misericordia recorrió en procesión
las calles de la ciudad, para dar por concluido su festejo
anual. A
las 7 de la noche inició solemne misa en la parroquia,
y estuvo a cargo del padre José Luis Canto, quien
en su homilía destacó: Esperemos que con
sus ofrendas, oraciones y misas ofrecidas al Cristo, vaya
dando abundantes frutos. Hoy terminamos sus novenarios
y ojalá que sus testimonos sean congruentes con
nuestro señor y nuestros semejantes, ya que él
es el único medio para enviarnos paz y alivio a
nuestros problemas; encoméndemonos a él
para que derrame siempre su misericordia para nuestro
pueblo...
|
| Comienzo
de la procesión con la imagen del Cristo de la
Misericordia (30/10/2010) |
|
De
inmediato, la imagen fue sacada en hombros por numerosos brazos,
saliendo por la puerta principal del templo, a las 8:30 de la
noche. La imagen fue semiacostada en una base de madera, armada
sobre una camioneta, previamente adornada con flores y luces
(cabe mencionar que por vez primera se le pasea de esta manera).
Al salir fue recibida con porras, aplausos de jóvenes
y adultos; le acompañaban banderas y estandartes de los
gremios.
Una
gran valla humana de jóvenes rodearon el carro. Tronar
de voladores, canticos, repicar de campanas, globos de papel,
lo acompañaron en su recorrido por las calles 17, 22,
27, 20 y 17, pasando por la calle 20 entre 25 y 23.
Fuerte
llovizna cayó; de inmediato fue cubierta la imagen con
una sábana blanca y sombrillas para que no se mojara,
lo que hizo apresurar la marcha, para concluir el paseo en el
templo principal.
Esto
no hizo decaer la alegría de las porras, aplausos que
le tributaban cientos de feligreses, demostrando con esto su
amor hacia el "más antiguo de los calkinienses",
concluyendo un mes de festejos, un año más de
estar con su amado pueblo.
Al
entrar al templo el párroco y ayudantes limpiaron y secaron
la imagen, para luego ser colocada en su nicho, con cantos como
el Himno al Señor de la Misericordia, escrito por Jorge
Anchevida Chan. Numerosas lágrimas se dejaron ver en
rostros de numerosas gentes que despedían a la imagen
más querida y venerada por los calkinienses. |