El párroco destacó: Como comunidad debemos dar
gracias a Dios por este tercer aniversario de la adoración
perpetua. Adorar a Jesús es algo necesario; él
nos acompaña todos los días de nuestra vida, y
así debemos acompañarlo todos los días
en que está expuesto; no lo dejemos solo, ya que está
presente en la hostia consagrada. Hay que recordar que dijo
"yo soy la vid y si ustedes están con la vid tendrán
vida eterna..." Hay que aprovechar esto para crecer juntos,
ya que al acompañarlo todas las horas él derrama
bendiciones y gracias para la comunidad, por lo que los invito
a sumarse a los adoradores para que no decaiga esta misión
encomendada.
Al
finalizar la celebración, el
párroco con el "Santísimo" en la mano,
lo paseó por el pasillo central del templo, para luego
realizar la bendición para todos.
Cabe
mencionar que los "capitanes de hora" tuvieron a su
cargo las lecturas de la celebración. Posteriormente,
posaron para la foto del recuerdo.
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