Calkiní, 27 de octubre de 2019
 
Presentan libros de Ramón Iván Suárez, en San Francisco de Campeche

 

 

Por Teresita Durán.- Viernes 25 de octubre de 2019.

Sirva el marco de la XXXII Feria del libro y arte universitario 2019, para presentar la propuesta poética a la comunidad lectora en lengua española, de la pluma del laureado escritor campechano Ramón Iván Suárez.

Dos libros de poesía para niños, KIMBOMBA Y EL CIRCO DE DON RAMÓN.

Un regalo para niños, madres noveles, abuelas, abuelos, profesores y también para los que siguen siendo niños con cuerpo de adultos y ocupaciones de grandes.

 
 

Reunidos en esta campechanísima velada literaria, la inspiración del poeta -dibujada en su más reciente creación- invita a un recorrido por el universo de las rimas. Entre sus versos octosílabos, arrulladores, deja sentir la calidez de la palabra en su veintena de textos, a través de decenas de páginas cantoras y de hojas paseadoras entre las nubes que tocan recuerdos de la infancia; brincan en los charcos, salpican las risas y cosquillean los pies, ya sea al pisar la tierra o al correr velozmente con los amigos de la calle, los primos o compañeros de escuela a la hora del recreo.

KIMBOMBA

Presentamos la primera edición del libro KIMBOMBA.

Tiene su origen en la afectividad y el sentimiento del autor, en los inolvidables recuerdos infantiles, en los juegos tradicionales y juguetes artesanales de los niños del siglo pasado. Tiempos alegres, de movimiento y libertad. 

El autor de este magnífico libro, haciendo gala de un lenguaje sencillo, dirigido especialmente al público infantil, afirma que se necesita “imaginación, humor, soñar y pensar” y jugar, sí jugar, porque es el juego el mejor medio para estimular el desarrollo de los pequeños en todos los aspectos.Un gran recurso para aprender y adquirir valores, sin énfasis en el juego competitivo, los textos poéticos de nuestro gran poeta, rescatan y promueven la actividad física al aire libre y en plena armonía del cuerpo, la palabra, las matemáticas.

El poeta escribe desde los recuerdos de su infancia, con el corazón de abuelo, la vida de maestro.  Generoso escritor que hoy dejará dos nuevos títulos de la literatura infantil.

Esta obra, finamente ilustrada por los colores brillantes del artista José Can Uc, también nacido en la tierra de Ah Canul, ha puesto los matices a los juegos y a las estrofas, inspirados en juegos tradicionales que de niños jugamos en las calles, canchas y plazas de los pueblos.

Con esta obra, el autor asegura un divertido viaje para soñar despierto en un barco de papel que te acerca a la luna nueva; te hace bailar como trompo y, tímidamente, arrulla la música del tinjoroch.

La musicalidad escondida en los versos del poeta Ramón Iván adormece a los pequeños -y hasta uno que otro gigante-; rimas y rimas se mecen, cunas y hamacas se columpian, piececitos se mueven, mientras algunos brazos se levantan con el papagayo; los pies descalzos danzan en el lodo, la tierra o la arena cuando juegan a las canicas.

El contenido del poemario en sus 23 textos, invitan al juego, la convivencia, el respeto de reglas; se pueden jugar en primavera, el verano, durante el día o cerca de la noche, las lluviosas tardes del verano, el recreo o las vacaciones.

 
 

La experiencia de su autor guía a la alegría, en un recorrido cerca de las estrellas, a sumergirte en la velocidad de la veleta, la música de los silbatos en finados, a correr con pepino vecino, brincar con el ritmo de la soga o despertar con la v de la victoria del tirahule.

KIMBOMBA es un libro inspirador. El canto de un poeta que conserva el asombro e imaginación, y las emociones de niño, y ahora de abuelo, para que esos juegos sigan divirtiendo a los pequeños de este milenio.

Regala versos para cantar trepado en las ramas frondosas de los árboles, hasta tocar con la punta de los dedos la suavidad de las nubes, caminar entre los árboles y jugar… con las canicas, pesca pesca, yaxes, saca manteca, lotería… y navegar en un pequeño pero resistente barco de papel.

Octubre es el mes de las fiestas campechanas, de la música y el folclor, de la riqueza de nuestra cultura, sus costumbres y tradiciones. Nuestro poeta nació en la ciudad de Calkiní; cerca de ahí hay un lugar que se llama Tepakán, donde elaboran piezas artesanales de barro que en las fiestas de finados o día de muertos, los niños se divierten y en los altares, pequeñas figuras de barro -conocidas como pitos- se colocan para los pixanitos.

El otro poemario, titulado EL CIRCO DE DON RAMÓN, fue comentado por Mario Montero Medina, quien destacó el uso de los recursos literarios, sensibilidad e imaginación del autor para crear los textos poéticos, con sentido del humor, buena dosis de recuerdos y emociones.

Durante la presentación, se contó con la presencia del ilustrador José Can y la participación de los niños Maripaz Durán Dzul (alumna de segundo grado de la escuela primaria Mateo Reyes), Shiomara Chan Farfán, Sinaí Hernández Cortés, Jorge Herrera Villanueva y David Cantarell, éstos, alumnos de la USAER 23 de la ciudad de San Francisco de Campeche.

Gracias, poeta, por la generosidad de sus sentimientos, por compartir los juegos y juguetes que tantas alegrías y recuerdos guardan; y hoy, con EL CIRCO DE DON RAMÓN, volvemos a imaginar que estamos en esa gran carpa del sultán.

 
 
 
Texto y fotos: Enviados por Teresita Durán Vela, el 27 de octubre de 2019