Calkiní, 11 de octubre de 2006
 
La Feria de Dios y la del hombre... (Octubre del año 2000)
 

Durante el mes de octubre, la feligresía de Calkiní organiza fiestas en honor al Cristo de la Misericordia. Muestra sentimientos diversos en el cumplimiento de una tradición religiosa mezclada con actividades paganas.

Motivada por la fe hacia Dios hecho hombre, en una de sus representaciones en este lugar, la comunidad católica prepara “gremios” desde hace muchos años.

 

A través de grupos de personas afines, portando ramos de flores y banderolas, y escoltados de instrumentos musicales (percusiones y aliento metal), llevan sus ofrendas y súplicas a la figuración que ha estado presente, desde siglos atrás, en el templo de San Luis Obispo.

Sobre este asunto, el Dr. Eduardo Baeza García escribió en el Mensajero # 9, hoja dominical de la Parroquia , del 20 de octubre de 1996, que “el Cristo de la Misericordia que se venera en Calkiní, el Cristo de San Román en Campeche, y el Cristo de la Salud de Hecelchakán, forman la trilogía de la crucifixión en nuestra entidad, que simboliza la transmutación del antiguo suplicio infamante en la cruz de la redención de la humanidad.”

En párrafos posteriores dice que “el Cristo de la Misericordia de tamaño natural, está colocado en la parte central al fondo de la capilla anexa. La misericordia, atributo divino, por el cual otorga el perdón, la clemencia, es según Santo Tomás de Aquino, el doctor Angélico, la más grande de las virtudes, puesto que se identifica con la suprema verdad.”

En algunos libros de autores regionales, se mencionan el origen y la leyenda de este personaje del santoral local: En la revista “Cal-k'in”, No. 2, de Julio-Diciembre de 1992, Carlos Fernández publicó una breve historia, de la cual transcribo algunas líneas: “Se cuenta que la Imagen del Cristo de la Misericordia llegó a estas tierras calkinienses, junto con la del Cristo Negro de San Román (en la ciudad de Campeche), al igual que el de las Ampollas que se venera en la Catedral de Mérida, Yuc. (algunos historiadores eclesiásticos opinan que también el Cristo que se venera en Chumayel, Yuc), y que juntos formaron la “Trilogía de la Crucifixión ”. Tres Cristos hermanos que llegaron a la Península hacia el año 1565, o sea hace ya 428 años. Encontramos en las tres imágenes varias semejanzas: a) Los tres Cristos son negros. Sólo el de Calkiní es más claro. b) Posiblemente, fueron traídos por los frailes franciscanos, después de la Conquista. c) Estos Cristos han visto gran parte de la historia peninsular. d) A los tres se les hace su fiesta casi juntos (al de San Román, en septiembre, y al de Mérida como al de Calkiní, en el mes de octubre, en fechas que coinciden).”

Las manifestaciones hacia este santo se llaman Novenarios; antes, se rezaban rosarios, durante nueve noches, en la iglesia principal. Con el aumento de la población y el surgimiento de nuevos empleos, se crearon más agrupaciones y barrios, que ampliaron el devenir de estandartes y flores desde la casa elegida hasta el templo, y viceversa, bajo estallidos de “voladores” e hiladas de bombas que atraían a niños y jóvenes a compartir la caminata y el esbozo de cada “gremio”. Al principio fueron pocos; en la actualidad son 34. Entre los más antiguos o populosos están: Ferrocarrileros; Artesanos y Campesinos; Carretilleros y Cargadores; Abastecedores; Agricultores, Canasteros; Acción Católica; Abastecedores; Taxistas; y los de la mayoría de las capillas y barrios, como San Miguel Kucab, San Luisito, La Purísima Concepción , San Ignacio de Loloya, San Luis Obispo y Fátima. En este año 2000 se anexó al extenso número el de los Maestros.

Sobre este tipo de celebraciones profano-religiosas, José Domingo Uc Chi, en su libro Leyendas y Tradiciones del Camino Real, compila datos relatados por Lázaro Tuyub Chí, de Tepakán: “...los gremios son las convivencias y mayordomías que en común acuerdo habían distribuido en forma equitativa los productos de las parcelas de la misma organización. (...) Son una organización de origen muy antiguo y su directiva es renovable cada año, esto lo deciden las reuniones llamadas “Conjuntas”. La función de la directiva es organizar y recolectar fondos económicos para costear las festividades anuales. ...Las actividades comienzan en la madrugada del primer día, en los preparativos del recibimiento de las promesas que generosamente ofrecieron con anterioridad, tanto en lo económico como en aves, marranos o especies, que como van llegando se les atiende, si es de mañana se les ofrece un desayuno con atole nuevo y tamalitos de holoch, conocidos como tobilitos; si es para la cena se les sirve una buena ración de sabroso mondongo.

En el segundo día en la madrugada se toca ‘la alborada' o ‘mañanitas' al santo patrono del lugar con la música tradicional de la charanga, quienes tocan hasta cuatro piezas acompañados con los voladores o cohetes tronadores.”

En dos cuartillas, Uc Chi explica los procedimientos por los que pasan los encargados de los “gremios”; habla de cómo hacen su recorrido por las calles, llevando los ornamentos necesarios; de cómo se elevan globos de papel de china, que recordamos haber visto levantar sobre las casas de la ciudad; de cómo van los “voladores” de luces y paracaídas ante los ojos de la gente mirando el cielo.

Esto nos recuerda también cómo perseguíamos a los “toritos petates” en la plazoleta donde ahora está el “Parque de la Fuente ”, frente a la Parroquia. En el atrio de ésta, timbaleros, trompetistas y saxofonistas golpeaban y soplaban sus artefactos, mientras alguno que otro chiquillo era perseguido por las reses incendiarias, en hombros de algún “espontáneo”, perteneciente al comité organizador.

Parte de la fiesta en honor al Cristo de la Misericordia se ha convertido en una feria de juegos eléctricos, en una exposición y venta de cachivaches, dulces y antojitos; de correrías por la ciudad; en un afán de alejarse de la realidad agobiante; y en una alegría súbita por encontrar a los amigos, que pocas veces salen de su casa o de sus ocupaciones rutinarias.

Es una feria que, a través de la cotidianidad imaginativa, se puede describir como: El mes de octubre presagiando día de muertos;/ el mes de fuego en las entrañas de los parques;/ la feria de Dios y la del hombre...

 

Calkiní, Campeche, 1-15 de octubre de 2000

 
 
Foto: Santiago Canto Sosa; 2004