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por
el C.P. Javier García González
Honorable
presidium, compañeros maestros, apreciados alumnos, señoras
y señores.
De
conformidad con el artículo cuatro del acuerdo de creación
del Instituto Tecnológico Superior de Calkiní,
son atribuciones del mismo, desarrollar y promover actividades
culturales y deportivas que contribuyan al desarrollo armónico
de sus educandos.
Hoy,
en el marco del segundo aniversario de vida institucional arrancamos
los primeros juegos deportivos internos de este instituto, que
seguro estoy serán el comienzo de una gran tradición.
Se
ha mencionado que el deporte y la recreación son prácticas
que constituyen elementos fundamentales para alcanzar una vida
plena, a través de la formación de aptitudes,
capacidades, hábitos y destrezas que permiten el desarrollo
armónico e integral de los individuos.
El
deporte es la recreación física por excelencia
de los niños y los jóvenes, y constituye un elemento
esencial de su formación personal, es un componente básico
de su integración social.
El
deporte alimenta al espíritu de cooperación y
de solidaridad, estimula el deseo de éxito en un marco
de sana competencia, coadyuva al bienestar físico, psicológico
y moral de los jóvenes, fomenta el afán de logro
y superación personales, y abre perspectivas de desarrollo
vocacional y estilos de vida sanos.
En
lo particular, consideramos al deporte como un valioso elemento
en la formación integral de los jóvenes.
Es
por eso que los rubros de educación y deporte los consideramos
de especial importancia, convencidos de que éstas son
la espina dorsal del progreso de los pueblos, así como
la atención de los reclamos de la juventud para mejorar
los ámbitos de recreación y deporte que son de
gran significado social.
Hoy
en esta justa deportiva interna unificamos nuestro pensamiento,
no en ademán retórico sino con el sereno propósito
de emprender esta obra para dar mejor vida a nuestra institución.
Jóvenes
alumnos aquí presentes, compañeros maestros: el
primero de nuestros deberes es justamente preservar y acrecentar
el patrimonio cultural que hemos heredado.
Por
experiencia histórica sabemos que la educación
más que reproductora social, es un poderoso factor renovador
de la vida colectiva. Si esto no fuera cierto, las nuevas generaciones
serían una repetición constante y la humanidad
no hubiese progresado. Con la educación el hombre transforma
la realidad y se transforma con ella.
El
joven por su naturaleza misma, es un ser cargado de energía,
aquel que no vive plenamente su juventud creadora estará
imposibilitado para cumplir con su destino humano.
Se
requiere reformar y adecuar las estructuras para incorporar
ordenadamente a los jóvenes al trabajo, al estudio y
al deporte: Este último, motivo central de este acto.
Jóvenes
Deportistas, contiendan con entusiasmo, ya que es un factor
esencial para el desarrollo en general: competir con elegancia
y ser modesto tras el triunfo, son virtudes que deben ser estimulados
como precepto y concepto, no sólo en los juegos deportivos,
sino también a través de nuestra vida cotidiana.
¡En
hora buena y que triunfe el mejor!
"Por
un mejor humanismo y excelente formación académica".
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