Calkiní, 14 de noviembre de 2013
 
Celebran en Nunkiní los 550 años de la muerte de San Diego de Alcalá
 
 

(Por Adolfo Haas Naal).- Al cumplirse los 550 años de la gloriosa muerte del santo patrono de los nunkinienses, celebran desde el amanecer del 13 de noviembre con alegres mañanitas, misa solemne, procesión y otras actividades religiosas este gran acontecimiento que venían preparando desde el año jubilar de las bodas de oro de la parroquia, en decreto del ex obispo de la Diócesis de Campeche, Mons. Ramón Castro Castro.

 
 

Siendo las 9:00 de la mañana, San Diego de Alcalá y la feligresía católica encabezada por el párroco Tomás Chablé Pascual, se reunieron en la entrada del templo para recibir las imágenes de los pueblos pertenecientes a la parroquia, como Santa Cruz Ex Hacienda, San Nicolás, Santa María, Pucnachén, Tankuché e Isla Arena, que llegaron en una procesión hasta esta iglesia católica de Nunkiní. De esta manera, los devotos reafirmaron su fe hacia el santo patrono.

Posteriormente, inició la misa solemne oficiada por el P. Gerardo Casillas, canciller de la Diócesis de Campeche, quien estuvo como invitado especial y durante su homilía expresó a viva voz: “Dios sabe recompensar con amor aquel que sabe obrar la caridad, por lo tanto la invitación es crecer en la fe y en el amor como Cristo nos enseña en el evangelio”.

 
 

Cabe mencionar que también estuvieron presentes sacerdotes que han dado su servicio en la comunidad, como Alejandro Uc Uc, José Francisco Verdejo Aguilera, José Luis Ye Ehuán, así también la compañía de sacerdotes nacidos en el pueblo de Nunkiní, como José Guadalupe Collí, Mario Fernando Haas Cohuó, Ponciano Can Naal, Juan Eliodoro Kantún Huchim, y del anfitrión Tomás Chablé Pascual, que llegaron para ser parte de los festejos del aniversario luctuoso del santo patrono.

Los cantos de la celebración estuvieron a cargo del mariachi “Real de mi tierra”, de la ciudad de Mérida, Yucatán, quienes interpretaron al término de la misa el himno a San Diego de Alcalá.

Ya concluida la celebración eucarística, se efectuó la procesión del santo patrono en las calles adyacentes de la parroquia, acompañado por cientos de católicos de diferentes partes del estado.

 
 

Del mismo modo, se contó con la visita de la imagen de la Virgen de la Candelaria, del municipio con el mismo nombre. Seguidamente, se enfilaron las demás imágenes religiosas de las comunidades para el recorrido.

Al término, como es costumbre y como se le caracteriza a San Diego de Alcalá, una persona que obró en vida la caridad, la gente empezó a ofrecer las tradicionales rosquitas de harina, comidas, refrescos y otras ofrendas a los presentes, como un acto de buena fe de los nunkinienses.

Mientras, en el interior del recinto, visitantes y la misma gente de Nunkiní veneraron a la milagrosa imagen de San Diego de Alcalá como muestra de agradecimiento por los favores cumplidos.

 
 

Alrededor de las dos de la tarde, desde el templo religioso se escuchaba la música de la charanga y con voladores se veía la llegada del Dzuli K´aak (Caballero de Fuego). Mientras se acodaba la hilada de petardos para ser incinerado, algunas personas elevaban globos aerostáticos de papel de china, las campanas de la iglesia repicaban sin cesar anunciando que el cuerpo del Caballero será incinerado.

De la misma forma, se llevó a cabo la quema de “La Mestiza”, una ofrenda de las mujeres nunkinienses al santo patrono.

Es así como la comunidad de Nunkiní sabe preservar sus tradiciones y costumbres a través de la fe y devoción que tienen a San Diego de Alcalá.

 
 
 
Texto y fotos: enviados por Adolfo Haas Naal, responsable de la página FB Nunkiní A.C.