Calkiní, 14 de noviembre de 2011
 
La imagen de Santiago Apóstol visita a la de San Diego en Nunkiní
por Jorge Dzib Chablé
 

Los nunkinienses reafirman su fe y devoción a San Diego de Alcalá, y después de 10 años volvió de visita Santiago Apóstol de Halachó, del vecino estado de Yucatán.

El santo patrono de los halachoenses llegó en la noche del sábado y estuvo en la procesión después de la misa de este domingo, que ofreció Monseñor Rafael Capetillo Palma.

 
 

El Obispo Auxiliar de Yucatán estuvo acompañado por los padres Próspero Huchín (Vicario General de la Diócesis de Campeche), Rafael Narciso May Barrera (Párroco de Halachó) y Francisco Verdejo Aguilera (Párroco de Nunkiní), quienes ofrecieron la sagrada Eucaristía en presencia de miles de creyentes que se dieron cita en el templo de San Diego de Alcalá, en Nunkiní.

Durante su homilia, Capetillo Palma expresó que este 13 de noviembre es de gran fiesta de San Diego de Alcalá y es un ejemplo de interseccion, y me uno al padre Francisco y acudimos como peregrinos de la fe en Campeche, en este poblado donde la fe está arraigada entre sus habitantes.

Y dijo que "todos nos han confiado muchos dones y a veces no damos cuenta a veces no lo hemos reconocido y aveces utilzamos comparaciones que esta persona es mejor que yo si tiene las cualidades, no hace, no cumple. Es un error hacer comparaciones, todos tenemos cualidades y talentos, todos somos creaturas y elegidos por Dios. Hay cosas que tenemos; nos ha costado, pero es un regalo de Dios, indicó.

 
 

También dijo que los  talentos no se pueden esconder porque se se pierden y hay que poner al servicio de los demás, y no importan los talentos que hemos recibido  mucho o poco, poner al servicio de los demás y pasen a celebrar la fe y alegría del señor. Añadió: hoy celebramos al santo patrono San Diego de Alcalá. Invocamos las palabras cuando invocó el Papa: los santos no pasan de moda; lo que vivieron en su vida nos alienta para aprender a vivir  como discípulos de Dios.

Los santos supieron orar en su momento y Dios permitió que concocieran muchos oficios como en el campo, en el jardin, en los conventos, en España y en Roma; trabajó como enfermero de primera clase, sanador de los enfermos fue un ejemplo de servicio en el trabajo, hombre de oración; los santos tienen callos en las rodillas, porque no dejan de rezar y callos en las manos porque no dejan de trabajar; admiramos la labor de San Diego de Alcalá, felicidades grey católica.

Luego de la celebaracion, se realizó la procesion en las principales calles de Nunkiní, aocmpañado por Santiago Apóstol y más de mil visitantes que llegaron para venerar a los santos.

 
 
Origen de la imagen y de la fiesta
 

Desde el siglo pasado, en el pueblo de Nunkiní se realiza la tradicional fiesta en honor a San Diego de Alcalá, patrono del templo y el pueblo. No hay información exacta de la llegada de la imagen; unos dijeron que fue aproximadamente en 1870 (es la más probable, ya que la imagen no es muy antigua).

Otros expresaron que en 1915, a la llegada de las Fuerzas Constitucionales  de Argumedo, las iglesias y templos se cerraron por un tiempo: la imagen de San Diego fue llevada a la casa de Dionisio Kantún, rumbo a Santa Cruz Exhacienda, y ahí le hacían sus novenarios.

Otra informacion fue posiblemente en 1565 (pero no se ha confirmado). Se le hacen 2 fiestas anuales, una en marzo o abril (es movible), después de la Semana Santa. En abril es patronal, ya que eligen a su reina y realizan corridas de toros y bailes; otra es en noviembre, porque el 13 es su día, se realizan gremios durante todo el mes.

 
Más tarde se llevó a cabo la quema del "Dzuli K’aak"
 

Otra costumbre que se remonta de muchos años, cuando asoló al poblado una epidemia de viruela negra, en donde se perdieron muchas vidas.

Ante esta situación los pobladores se vieron en la necesidad de implorar a San Diego que calmara la epidemia, a cambio le ofecieron construir un muñeco con figura humana.

Al muñeco lo bautizaron con el nombre de "U-Dzuli-kaak" (caballero de fuego), el cual es incinerado el 13 de noviembre y el otro en abril.

Cuando azotó de nuevo el cólera, se crea la "mestiza", muñeca hecha de igual manera; los dos se acompañan días antes, recorriendo varios hogares y tienen el mismo fin.

 
     
 
Fuente y fotos: enviadas por Jorge Dzib Chablé, el 13 de noviembre de 2011