El acto solemne resultó totalmente abarrotado
por decenas de católicos, que como cada
año acuden a venerar la sagrada imagen.
En
su homilía, Canto Sosa destacó
que desde 1917, en que se apareció la
imagen de la Virgen en Fátima, Portugal,
a tres humlides pastorcillos, estas revelaciones
ocurren en un día como hoy, 13 de mayo;
ahí les dejó su nombre: "Yo
soy Nuestra Señora del Rosario".
Ellos afirman que además de la Virgen
vieron a Jesús y a San José. Desde
hace ya cerca de 100 años, acuden millones
de peregrinos de todo el mundo, incluyendo los
Papas Juan Pablo II y Benedicto XVI, recordando
siempre -como dijo la Virgen- rezar el Santo
Rosario, por todos los pecadores del mundo,
ya que ella es intercesora con su hijo, y siempre
está pendiente de nuestras necesidades.
Al
concluir la misa, Canto Sosa encabezó
la procesion con la imagen, misma que recorrió
las calles aledañas al populoso suburbio,
acompañados de cánticos religiosos,
músicos, y tronar de voladores.
El mariachi "San Diego de Alcalá",
de Nunkiní, entonó los cantos
durante la misa.