| |
|
Teresita
Durán Vela nos regala sus reflexiones. Palabras-regalos
que enaltecen a la mujer, a la madre, "fuente inagotable
de sentimientos". Como en cada ocasión festiva,
Teresita glorifica la imagen del ser estimable... El homenaje
crece y emociona.
Así,
en un texto siempre votivo, la autora amplía la apreciación
perenne de que las madre engrandece los valores familiares.
Y vaya que los hace grandes, si en cada hijo Dios ha puesto
su heredad. |
REGALOS
DEL 10 DE MAYO
Desde
hace varias décadas, los mexicanos celebramos el día
de la madre, una fecha con alto valor cultural, que tradicionalmente,
forma parte del patrimonio social y de la identidad mexicana.
Desde luego, existen diversas formas para halagar a las madres
en su día; sin embargo, aún cuando, las costumbres
individuales y familiares, se conservan, queda un vacío
importante de sentimientos y emociones, para halagar las capacidades,
fortalezas y valores de las mujeres creadoras de vida.
Rendir
homenaje y exaltar las bondades de las madres, debe ser una
práctica de vida, no una simple actividad comercial,
en donde abundan regalos o promociones especiales; más
bien, debe ser una celebración afectiva permanente, cuyo
origen está en el seno del hogar y no en los centros
comerciales. Enaltecer el valor de las madres, significa aceptar
la grandeza del amor que prodiga; admirar la fuerza en sus decisiones,
aceptar su vida como ejemplo de trabajo, corresponder con respeto
y cariño a su generosidad.
Celebremos
el día de las madres cada instante de la vida, porque
esperar el 10 de mayo para hacerlo, deja de ser una expresión
auténtica de amor y agradecimiento. La madre representa
protección, ejemplo, fuerza, bondad y ternura; ante ella,
hombres y mujeres de todas las edades, reconocen sus valores
y virtudes.
Cada
uno de nosotros, desde su interior, es capaz de expresar la
verdad de sus sentimientos, actuar con honradez y comportarse
con rectitud, ante una madre. A ella, debemos la vida, razón
mas que suficiente para honrarla. Por eso, en estos días
de celebración, el 10 de mayo, es tan sólo una
fecha del calendario, una oportunidad más, para reconocer
que el corazón de una madre, es el único capital
del sentimiento que nunca quiebra, y con el que se puede contar
siempre y en todo tiempo, con toda seguridad.
El
amor de una madre es fuente inagotable de sentimientos, poco
importa su edad o si le hace falta unos zapatos blancos; es
más valioso, entender sus preocupaciones, conocer sus
sueños y corresponder a los anhelos que desea para los
hijos; por esas razones, el 10 de mayo, bien la pena, seguir
alimentando la semilla del amor maternal y engrandecer los valores
familiares, para que por siempre, entreguemos a Mamá:
paz, alegría y amor. |