Calkiní, 21 de mayo de 2002 - 13 de mayo de 2020
 
El pocito de la Capilla de Fátima (2002)
 
 

En el costado derecho de la capilla hay un pocito, que fue abierto el 10 de septiembre de 1952 al construirse los cimientos de la iglesia. El agua que en esos momentos brotó del suelo se dispuso (relata Manuel Herrera en su libro "Historia Gráfica de Calkiní) para "el arreglo de la mezcla, (...) El 13 de septiembre de 1952, el Sr. Presidente Municipal al colocar la primera piedra, ordenó que se ampliara el depósito de agua inagotable y se le dio forma de pozo. El mencionado pozo, quedó dentro de la iglesia. La noticia del pozo corrió por toda la Península, la construcción era visitada todos los días y el agua se solicitaba para enfermos".

El periodista Carlos Escobar Centurión publicó en el ejemplar No. 2 de la revista cultural "Cal-k'in" (julio-diciembre de 1992) un artículo sobre el mismo tema. En dos páginas da a conocer su opinión acerca del pozo. Retoma los datos comentados por Herrera Pech, pero los matiza y los divulga de la siguiente manera:

"El motivo de esta nota es un detalle que ha impulsado grandemente las festividades (de la Colonia de Fátima). Se trata de un agua cristalina cuyo manantial brotó inesperadamente cuando se cavaron los cimientos de la nueva iglesia (la primera, de palos y huano, se quemó).

"Los pueblos vecinos al conocer la noticia del nuevo manantial tuvieron el hecho como un caso milagroso y ahora muchos acuden el día 13 de cada mes para adquirir agua "milagrosa". Como prueba de las virtudes curativas de esta agua, cuelgan en el templo numerosas fotografías que dan testimonio de hechos inesperados y relacionados con enfermedades que esa agua ha curado en los filigreses".

En los últimos años, el pozo no tuvo agua en los momentos de celebrarse las festividades. Se comenta que las raíces de un almedrón (fuera del edificio), que está sobre las venas del pozo, impedía el paso del agua.

El 12 de mayo de 2002 el líquido asomó en el fondo del pozo que, como se observa en la primera foto, está tapado con una losa y se le ha colocado un brocal de concreto y un arco de hierro.
 
 
 
Fotos: Santiago Canto Sosa