Calkiní, 1 de marzo de 2019
 
La alegre "Comparsa de Julio Alpuche"
 

Hablar del carnaval de Calkiní es tema para quienes les gusta ir buscando de las épocas pasadas, de grupos o personajes que han dejado huella en la historia de estas fiestas dedicadas a Momo y Baco.

En la década de los 70s a 80s. del siglo pasado, existió una comparsa que dio mucho de que hablar, me refiero a la “Comparsa de Julio Alpuche” conformada por jóvenes que le ponían muchas ganas, tanto en los pasos de bailes, música, trajes, y más que nada la alegría propia del grupo.

El autor de la comparsa, Julio Alpuche Padilla, nos dice:

 

La comparsa duró 11 años, acudían a participar jóvenes de Mérida, Yucatán y de Campeche; con tiempo, pedían cupo para integrarse. La componían 18 parejas; era grande y daba trabajo enseñar los pasos, escoger la letra de las canciones, la coreografía, la adaptación de las letras de las melodías de la época. El organista David Rodríguez Zapata siempre acompañó a la comparsa; al tecladista se le transportaba en un triciclo.

Los papás de los jóvenes no escatimaban el gasto en trajes; en verdad era una gran Comparsa, alegre, bullanguera. La juventud de aquel entonces le ponía muchas ganas; cada año se le ponía un nombre como “Fantasía brasileña”, “Fantasía colombiana”. “Fiesta panamericana”, ésta era un “colash” de la música de varios países del Caribe; y otras.

Recuerdo que nacieron otros grupos muy buenos que nos daban un entre o pique entre todos, lo que orillaba a ser siempre mejores. En aquel tiempo, la Comparsa de doña “Wacha” Sierra le daba presencia al carnaval, al igual que las estudiantinas de las sociedades culturales y de las escuelas de la ciudad.

El señor Castilla Magaña, organizador del carnaval de Campeche, nos invitaba cada año a participar en los paseos de la capital, donde nos recibían con aplausos. En Calkiní, cada año actuábamos en el festival de Comparsas en el campo deportivo, siempre nos recibían con voladores.

Le preguntamos ¿A qué se debió la desaparición del grupo?

Varios factores influyeron. Los “Gallitos” nos quitaban público, la gente los escuchaba; por supuesto, les pagaban mejor que a nosotros, ya que en aquel tiempo éstos ofendían mucho a la gente. Otro factor fue al integrarme a mi familia, llegaron los hijos y ya no había tiempo para seguir con el trabajo que traía la integración del grupo.

¿Don Julio se siente usted satisfecho de lo realizado?

En verdad sí, porque en cualquier trabajo o cargo en el que he estado siempre pongo mi granito de arena y doy lo mejor que puedo por Calkiní. Me siento satisfecho, pagado, cuando recuerdo los aplausos de la gente; una nostalgia de aquella Comparsa que dio mucho que ver en aquella época y los jóvenes de aquel tiempo que ahora son adultos me agradecen haber disfrutado de su juventud… Tal vez, más adelante, haga un “reencuentro…”

El que esto escribe recuerda que era una de los mejores comparsas de ese tiempo; cuando bailaban ocupaban gran parte de la calle; eran numerosas parejas, la música viva, las letras y ritmos contagiosos, te animaban a ser partícipe del ánimo de aquellos jóvenes. Esto quedó grabado en la mente de quienes disfrutábamos de esta incomparable “Comparsa de Julio Alpuche”.

Calkiní, Cam., 28 de febrero 2019.

 
 
Texto y foto: Enviados por Carlos Fernández Canul, el 28 de febrero de 2019