Calkiní, 2 de marzo de 2010
 
¡Bienvenidos Maestros del Bicentenario!

Por Teresita Durán Vela

 

Gracias a la voluntad política de las autoridades federales y estatales, así como a la intervención de la dirigencia sindical del magisterio; cientos de jóvenes educadores que aspiraban a una plaza, lograron su propósito. Por primera vez, en este primer decenio del siglo XXI, centenares de maestros campechanos tuvieron la oportunidad de obtener una plaza docente, y en consecuencia, ingresar al sistema educativo. Este ha sido quizá, el ingreso más numeroso de docentes, en los últimos dos lustros; pues un buen porcentaje de normalistas campechanos sin empleo, están a punto de iniciar su vida laboral en el ámbito de la educación pública.

Maestros en la escuela primaria "Antonio Noh" de San Antonio Sahcabchén
 

La generación 2010 de maestros que se integró a las filas de la Secretaría de Educación, responde al proyecto laboral y de fortalecimiento a la educación, como medida estratégica para asignar –al menos- un maestro en cada comunidad, procurando que todos los menores asistan a la escuela y ampliar de esa manera la cobertura de la educación básica.

Las maestros y maestros que durante años estuvieron en espera de una vacante, al fin cristalizaron uno de sus proyectos personales: conseguir empleo. Pronto empezarán a percibir un salario, adquirirán prestaciones, beneficios como trabajadores de la educación pública, entre otros derechos, ¿Y sus obligaciones?. Con sus nombres aumentará la membresía del SNTE, se ampliará el archivo de recursos humanos de la Secretaría de Educación, las aportaciones al ISSSTE y las escuelas tendrán maestros. Después de todo, el tiempo de espera se compensará por las sonrisas de los niños, los sueños de los estudiantes, la alegría de tener seguridad económica y el principio del ejercicio de la profesión.

¡Bienvenidos Maestros y Maestras del Bicentenario! Su ingreso al servicio público se celebra, porque su llegada es una luz de esperanza, para renovar los compromisos y la vocación magisterial. La sociedad confía en su voluntad para impulsar el cambio y la transformación de prácticas; su ejemplo será reflejo de compromiso, responsabilidad y laboriosidad.

Los niños y adolescentes que asisten a la escuela, tienen derecho a una educación integral; necesitan adquirir conocimientos, desarrollar habilidades, destrezas, apropiarse de valores y actitudes positivas, y Ustedes Maestros, son el medio para ello; serán fuente de sabiduría, espejo de conductas, luz del saber y agentes del cambio social en las familias y comunidades. La niños campechanos tienen derecho a tener educación y educadores respetuosos, motivadores, alegres, entusiastas, creativos, dinámicos, preparados, tolerantes y con sensibilidad hacia sus diferencias.

¡Bienvenidos Maestros!

Un maestro es un ser humano inteligente, sensible; capaz de aprender con los alumnos y de la vida misma. Tiene el potencial para aprender y seguir aprendiendo de los otros; representa la gran oportunidad en la vida, para crecer junto con los demás. La docencia es una profesión gratificante, más que un trabajo es servicio; pone de manifiesto sentimientos y valores. Una profesión altamente humanista, cuya misión engrandece el corazón, fortalece la vocación de servir con generosidad y humildad –sin esperar algo a cambio- suficiente con sentirse satisfecho por hacer el bien y formar un ser humano.

La labor del maestro supone un compromiso social y ético, basa su esencia en la dignidad de la persona porque su función está orientada a la formación de personas. Cada maestro debe tener una valoración positiva de sí mismo, sentirse dispuesto a aprender todos los días, a no limitar su libertad copiando rutinas, a no ser uno más del montón sino a ser un maestro auténtico, creativo y propositivo.

¡Bienvenidos Maestros! Han llegado en el momento oportuno, sus conocimientos, experiencias y valores, serán la fortaleza para impulsar la educación de las generaciones del momento; su integración al ámbito laboral, ocurre justo en el momento de la Reforma Integral de la Educación Básica, por ello, su entusiasmo y energía será el combustible para activar la transformación y el mejoramiento de los índices de aprovechamiento escolar; su juventud, actualización en las metodologías, dominio de las tecnologías de la información y la comunicación, así como, una nueva cultura laboral, hará la diferencia entre la generación del 2010 y la generación de docentes del siglo XX.

Compañeros Maestros, los menores de edad –incluyendo a nuestros hijos y demás familiares- merecen educación de calidad. Hoy, tienen la fortuna de ser parte de esa gran esperanza. Los niños son parte de las experiencias de aprendizaje. En nuestras manos está el pasaporte para su vida futura y la posibilidad de dejarles un Campeche mejor. Cada maestro trasciende por sus acciones, su recuerdo es imborrable en la vida de los alumnos; los pensamientos positivos guían decisiones y sus palabras no se olvidan.

¡Gracias Maestro por tener paciencia, por esperar tu lugar. Llegaste en el mejor momento!

¡Arriesga hoy; vive y disfruta de profesión!

San Francisco de Campeche. 2 de marzo de 2010.

 
 
 
Fuente: Texto enviado por Teresita Durán Vela; 02/03/2010 // Foto: Santiago Canto Sosa; 2009