| La
generación 2010 de maestros que se integró a las
filas de la Secretaría de Educación, responde
al proyecto laboral y de fortalecimiento a la educación,
como medida estratégica para asignar –al menos-
un maestro en cada comunidad, procurando que todos los menores
asistan a la escuela y ampliar de esa manera la cobertura de
la educación básica.
Las
maestros y maestros que durante años estuvieron en espera
de una vacante, al fin cristalizaron uno de sus proyectos personales:
conseguir empleo. Pronto empezarán a percibir un salario,
adquirirán prestaciones, beneficios como trabajadores
de la educación pública, entre otros derechos,
¿Y sus obligaciones?. Con sus nombres aumentará
la membresía del SNTE, se ampliará el archivo
de recursos humanos de la Secretaría de Educación,
las aportaciones al ISSSTE y las escuelas tendrán maestros.
Después de todo, el tiempo de espera se compensará
por las sonrisas de los niños, los sueños de los
estudiantes, la alegría de tener seguridad económica
y el principio del ejercicio de la profesión.
¡Bienvenidos
Maestros y Maestras del Bicentenario! Su ingreso al servicio
público se celebra, porque su llegada es una luz de esperanza,
para renovar los compromisos y la vocación magisterial.
La sociedad confía en su voluntad para impulsar el cambio
y la transformación de prácticas; su ejemplo será
reflejo de compromiso, responsabilidad y laboriosidad.
Los
niños y adolescentes que asisten a la escuela, tienen
derecho a una educación integral; necesitan adquirir
conocimientos, desarrollar habilidades, destrezas, apropiarse
de valores y actitudes positivas, y Ustedes Maestros, son el
medio para ello; serán fuente de sabiduría, espejo
de conductas, luz del saber y agentes del cambio social en las
familias y comunidades. La niños campechanos tienen derecho
a tener educación y educadores respetuosos, motivadores,
alegres, entusiastas, creativos, dinámicos, preparados,
tolerantes y con sensibilidad hacia sus diferencias.
¡Bienvenidos
Maestros!
Un
maestro es un ser humano inteligente, sensible; capaz de aprender
con los alumnos y de la vida misma. Tiene el potencial para
aprender y seguir aprendiendo de los otros; representa la gran
oportunidad en la vida, para crecer junto con los demás.
La docencia es una profesión gratificante, más
que un trabajo es servicio; pone de manifiesto sentimientos
y valores. Una profesión altamente humanista, cuya misión
engrandece el corazón, fortalece la vocación de
servir con generosidad y humildad –sin esperar algo a
cambio- suficiente con sentirse satisfecho por hacer el bien
y formar un ser humano.
La
labor del maestro supone un compromiso social y ético,
basa su esencia en la dignidad de la persona porque su función
está orientada a la formación de personas. Cada
maestro debe tener una valoración positiva de sí
mismo, sentirse dispuesto a aprender todos los días,
a no limitar su libertad copiando rutinas, a no ser uno más
del montón sino a ser un maestro auténtico, creativo
y propositivo.
¡Bienvenidos
Maestros! Han llegado en el momento oportuno, sus conocimientos,
experiencias y valores, serán la fortaleza para impulsar
la educación de las generaciones del momento; su integración
al ámbito laboral, ocurre justo en el momento de la Reforma
Integral de la Educación Básica, por ello, su
entusiasmo y energía será el combustible para
activar la transformación y el mejoramiento de los índices
de aprovechamiento escolar; su juventud, actualización
en las metodologías, dominio de las tecnologías
de la información y la comunicación, así
como, una nueva cultura laboral, hará la diferencia entre
la generación del 2010 y la generación de docentes
del siglo XX.
Compañeros
Maestros, los menores de edad –incluyendo a nuestros hijos
y demás familiares- merecen educación de calidad.
Hoy, tienen la fortuna de ser parte de esa gran esperanza. Los
niños son parte de las experiencias de aprendizaje. En
nuestras manos está el pasaporte para su vida futura
y la posibilidad de dejarles un Campeche mejor. Cada maestro
trasciende por sus acciones, su recuerdo es imborrable en la
vida de los alumnos; los pensamientos positivos guían
decisiones y sus palabras no se olvidan.
¡Gracias
Maestro por tener paciencia, por esperar tu lugar. Llegaste
en el mejor momento!
¡Arriesga
hoy; vive y disfruta de profesión!
San
Francisco de Campeche. 2 de marzo de 2010. |