DÍA
DEL PADRE. MOTIVO DE GRATITUD
Por
Teresita Durán Vela
El
calendario de celebraciones sociales en nuestro país, está prácticamente saturado de fechas
establecidas para algún evento, acontecimiento o personaje
relevante en la vida cultural de los pueblos. Afortunadamente,
en las páginas del calendario, se ha dedicado una fecha,
para celebrar, homenajear, recordar y valorar, a los padres;
pues ellos, merecen admiración, respeto y gratitud.
Algunos
dicen que el día del padre, es el tercer domingo
de junio; sin embargo, no es la única fecha, para agasajar
a papá, ni mucho menos, el día especial para
evocar su pasado y llevarle flores, al lugar donde reposan
sus restos. El día del padre, se vive cotidianamente,
en la mañana, por la noche, en verano, otoño
o invierno; el día del padre, no tiene fecha en el calendario;
tiene su lugar en el corazón, está registrado
en la memoria y se agasaja siempre; pues sobran motivos, para
estar con papá, celebrar juntos, la bendidicón
de estar con vida. Un padre, siempre vela por ti, tiene esperanzas,
confía su experiencia para aconsejar, y sabe, cuando
necesitan de su ayuda; porque aunque, no recibas de él
besos y abrazos, siente un cariño especial por ti.
El
día del padre, es ocasión ideal para compartir
momentos inolvidables en familia, expresar efusivamente emociones
que invaden nuestro ser, manifestar generosamente, respeto,
amor y comprensión, al hombre que engrendró la
semilla de la vida, para estar aquí en este mundo; al
caballero, cuyo tiempo, trabajo y responsabilidad, han sido,
el mejor capital de su inversión, para el presente
y futuro de sus hijos. Deseo
fervientemente, a través de estas palabras, llegar
al corazón de los padres, a ellos dedico, mi mensaje;
comparto con todos ellos, mi saludo y felicitación;
con respeto, al hombre, generoso en consejos y ejemplos; paciente
por su actitud permanente de escucha, incansable trabajador,
porque gracias a su esfuerzo, los hijos logramos nuestros anhelos.
La
inspiración para escribir estos pensamientos, viene
de la ternura en la mirada de mi padre, el abrazo vigoroso,
la caricia tierna, la sencillez de su persona, la fuerza
de sus manos en el trabajo y la serenidad de su andar;
su espíritu
inquebrantable para salir adelante, su alegría y su
valentía, para hacer de la vida una aventura de lucha
constante.Por eso, a través de estas líneas,
las palabras que pueda expresar para honrar la figura de
mi padre, son una pequeña muestra de afecto que se
engrandece por el amor y la sinceridad. Felicidades Papá. |