Calkiní, 8 de junio de 2005
 
Certamen "Señorita Preescolar" 2005
Haz clic
 

3 de junio de 2005.- Teissy Bolívar Uc saludó a la concurrencia. Las nueve horas con tres minutos de la noche, en el salón social “Kucab”.

Cuatro estudiantes de la Escuela Normal de Licenciatura en Educación Preescolar listas para desenvolverse ante un público provisional de 100 personas.

La presentación de la Profa. Beatriz Estrada Flores, Directora de la ENLEP “Pastor Rodríguez Estrada”, y acompañantes.

 
 
El escenario
 
Jurado Calificador y público
 

El Jurado Calificador, compuesto por Natividad Flores Cahún, Maritza Avilés Lara y Celín Alvarado Balán, tomó su lugare enfrente de la tarima, donde pasearían las cuatro candidatas en busca del título de “Señorita Preescolar 2005”.

Las porristas, cartulinas en mano, con mensajes a sus compañeras: Villanca Benetes Uc Naal, del 4º Semestre; Luz Selene Hernández Loeza, del 8º; Fátima Aurora Berzunza Quintal, del 6º; y Liliana Escalante Villanueva, del 2º.

Tres etapas y tres oportunidades para demostrar las aptitudes. El “opening”. Cuatro chicas en el escenario. La primera fase: Traje casual (con presentación). Los jueces dispuestos a calificar de cinco a diez puntos, de acuerdo a la simpatía, seguridad y proyección escénica.

Villanca, nunkiniense de 21 años, inició el recorrido y las alusiones de propósitos y aficiones. Siguieron: Luz Selene, chetumaleña (de origen calkiniense) de la misma edad; Fátima, de 20; y Liliana, hecelchakanense de 19. Virtudes, pasatiempos, pasiones, y otros argumentos, calaron hondo en muchachos y muchachas en/y alrededor de sillas, algunos en la planta alta del inmueble.

Sólo un fotógrafo y dos aficionados del video. Ningún reportero. El Comité Pro-Clausura de la Generación 2001-2005, en la puerta y en todos lados. La entrada al evento, 25 pesos. Quien esto relata, no pagó –por cortesía de las organizadoras-, pero sí votó por una de las aspirantes, aunque a las cuatro prefirió en sus placas.

 
Segunda Etapa: Traje regional
 

La segunda etapa: Traje regional (Campeche) con desarrollo de un tema, fue breve, como las otras dos. Antes, 16 alumnas del 2º Grado, y del taller de música de la institución (impartido por Alfredo Briceño Huchín), interpretaron la melodía “Cómo te va mi amor”.

Villanca, Luz, Fátima y Liliana fueron vitoreadas por sus compañeras, ante cerca de 200 personas. Porte del traje, facilidad de palabra, seguridad y contenido del tema, fueron los aspectos registrados en las boletas de los sinodales.

A petición de Teissy, conductora del programa, las porras aporrearon sus palmas, dejaron escuchar sus gritos; unas más fuertes que las otras, hicieron sentir su respaldo. Cerca de ahí, la venta de sándwiches, charritos, refrescos y otras bebidas. Afuera del local, gente menuda esperando el “Luz y Sonido”, que se ofrecería después del certamen.

Otra odisea en la explanada de madera. La razón: Galanura de faldas y blusas típicas de la entidad. Una por una; el redoble de pasos obligó a pensar que de ese modo, puede inculcarse en las niñas el uso del traje regional de Campeche, como se acostumbraba el yucateco.

La votación en la antesala. Urnas con fotos, con nombres; urnas con votos adheridos a la pasión de los seguidores y de las concursantes. Aplausos, pocos, pero plausibles.

 
 
Grupo Jaranero de la Casa de Cultura
 
Anaísa Sánchez Pérez
 

Chavas y chavos fueron llamados a votar. ¡Las porras! ¡Siempre las porras! Las que al final externarían sus propios veredictos. El receso. Con jaranas ejecutadas por integrantes del grupo folklórico de la Casa de Cultura representada por Francisco Aguayo.

Desde arriba, en el segundo piso, se vio mecer brazos con rebozos de bailadoras. Ternos, zapatos blancos. Dos acompañantes, los famosos mestizos. Y Anaísa Sánchez Pérez cantó "Te quedó grande la yegua" y "El último adiós".

Llegó el momento de la etapa final: Traje de noche. La noche trajo su traje con el calor de los últimos días. La elegancia, el porte, el impacto de respuesta, y la proyección escénica; cuatro requisitos que la noche debió mostrar; digo, cuatro rasgos que el mismo número de participantes casi mostró.

Cada una se esmeró; unas sonriendo, con naturalidad, otras con nerviosismo. Y con las “pasarelas”, vinieron las preguntas. En el umbral del teatro del salón, las interrogantes soltaron su prurito, y se rascaron dudas.

 
Tercera Etapa: Traje de noche
 

La espera. Mientras, cuatro adolescentes y un joven (Yoshio Ávila Icthé), alumnos de Liliette Berzunza Villanueva, bailaron una pieza de Jazz. Las pelucas y el vestuario en negro, morenizaron el nocturno ambiente.

El Jurado Calificador en asamblea. Las once y diez de la noche. Se hace tarde, de mañana mejor dicho. Ya. El veredicto en manos de Teissy, quien desespera a los asistentes.

Entrega de las bandas simbólicas de Señorita “Fotogénica”, “Elegancia”, “Simpatía”, y de “Linda Campechana”; merecimientos que recayeron, de manera respectiva, en Liliana, Luz Selene, Villanca y Fátima. Laudos en tela entregados por Natividad, Maritza, Celín, y por Wilma Cauich, miembro del personal docente de la escuela anfitriona.

El momento crucial. El resultado final. El Tercer lugar, obtenido por Fátima; el Segundo, por Luz Selene; y el Primero, sí, el Primero, por ¡Liliana!, quien volvió a andar sobre la t.

La imposición de la cinta y la corona; el premio de 1,000 pesos. Murmullos y aplausos. Ahora, a seguir divirtiéndose bajo reflectores y notas calambrísticas de discos y bocinas.

 
La premiación
 
Las participantes recibieron como premio un ramo de flores
 
La directora de la escuela coloca la banda simbólica a Liliana
 
 
Fotos: Santiago Canto Sosa