Calkiní, 25 de julio de 2009
 
Palabras de Despedida (extracto)
 

Por Eiryseily del Carmen Cauich Góngora, en nombre de las graduantes

Buenas noches tengan todos y cada uno de los presentes.

En noches como ésta tenemos sentimientos encontrados.

Hace cuatro años ingresamos a la Escuela Normal de Licenciatura en Educación Preescolar "Prof. Pastor Rodríguez Estrada".

Eiryseily del Carmen Cauich Góngora
 

Todas enfrentamos cambios, unas más que otras, pero hoy puedo asegurar que valió la pena, porque esta noche nos graduamos y eso nadie lo puede cambiar.

No se puede dar un discurso de este tipo sin antes agradecer a todos los que han contribuido y han estado a nuestro lado apoyándonos en esta etapa de aprendizaje.

Primeramente a Dios, ese ser supremo que nos concedió el privilegio de la vida, una familia y amigos, pero sobre todo por permitirnos alcanzar nuestros sueños e ilusiones y disfrutar esta noche tan especial.

A nuestras familias, por su apoyo constante y su confianza en nosotras, por su comprensión y buenos consejos que muchas veces escuchamos, aún con cierta inconformidad.

A nuestros profesores, que nos ayudaron a tomar riesgos y a hacer de los temores aportunidades de crecer. Gracias por su paciencia, preocupación, exigencias por buscar obtener lo mejor de nosotros y enseñarnos lo que somos capaces de hacer.

Ahora, nosotras les debemos una formación integral de la que podemos sentirnos orgullosas.

De igual manera, gracias a los grandes amigos por sus consejos en los momentos de crisis, por ayudarnos a recordar nuestras responsabilidades y por brindarnos su amistad incondicional.

A todos en general, gracias por tener las puertas abiertas para nosotras, por dejarnos expresar nuestras inquietudes, recomendaciones y por su preocupación constante por la calidad de nuestra educación.

Nos vamos dejando huella como una generación impetuosa y trabajadora de alumnas entregadas, que supieron hacer un derroche inteligente de energía y de talento, derroche que ha sido esencial para el crecimiento de nuestra escuela.

Hoy egresamos y lo hacemos con los bolsillos llenos de motivos para trascender. ¡Hay que demostrarlo!, ejerciendo nuestra profesión con responsabilidad social (...) Recordemos siempre que el principal objetivo de la educación no es sólo enseñar algo para ganar más dinero, sino transformar al hombre en un mejor ser humano y eso es lo que debemos realizar en esos infantes que estarán en nuestras manos.

Invito a reflexionar (...) sobre el gran reto que vamos a afrontar como educadoras, al tener en nuestras aulas a esos pequeños que serán el futuro de nuestro país, y que depende de nosotras que ese futuro llegue a ser un presente, porque "el que escribe en el alma de un niño escribe para siempre".

Finalmente, sólo resta felicitar a cada una de ustedes por haber llegado a la meta.

El mundo nos espera, así que ánimo y a redoblar la lucha como hasta ahora, en busca de una mejor educación para los niños preescolares, a dar todo lo que esté en nuestras manos y a demostrar lo que realmente somos.

Enhorabuena. ¡Muchas felicidades! y ¡Mucho éxito!

 
 
 
Fuente: Texto proporcionado por Eiryseily Cauich; 14/07/09 // Foto: Santiago Canto Sosa