Calkiní, 24 de julio de 2009
 
Palabras de fin de curso
 

Por Jesús Pinto Barredo, subdirector académico

Autoridades civiles y educativas que nos acompañan, compañeros maestros, jóvenes egresados, familiares de los mismos que nos honran con su presencia.

Me enorgullece poder dirigirles unas palabras. Primeramente, una felicitación a todos y cada uno de los 25 (26) jóvenes que concluyen el día de hoy con un ciclo de su preparación profesional.

Jesús Octavio Pinto Barredo
 

Se dice un ciclo, porque ante las políticas educativas, los avances sociales y el ritmo acelerado de vida, hace que todos los egresados de nivel superior, así como los profesionales de la educación, necesiten una actualización permanente, pues los conocimientos se renuevan constantemente y, muchas veces los títulos ya no están respaldados por una capacidad competente.

Los felicito porque llegar donde están es una tarea difícil de realizar, un esfuerzo de cuatro años que el día de hoy se ve recompensado, cuatro años de lucha, de estudios, de investigaciones, de prácticas, planeaciones y elaboración de diarios.

Saboreamos el inicio de una carrera profesional docente, ya que tras este próximo título de grado, le han de seguir muchos más. Reflexionen sobre el perfil que deben tener ustedes y que nos involucra a todos los maestros que conforman esta Escuela Normal y que han plasmado sus conocimientos en todos ustedes y también involucran al personal administrativo, de apoyo y manual.

Ser docentes de educación especial es madurar profesionalmente, es convertirse en adultos, es asumir su responsabilidad, su autonomía, ser capaces de afrontar su propia vida, crear su proyecto de vida desde donde tendrán que orientar las otras vidas, vidas de los niños y jóvenes con necesidades educativas especiales con o sin discapacidad, vida que los padres nos confían año con año y que están obligados a ayudarlos a superar sus dificultades, enseñarles, conducirlos, integrarlos, hacerlos crecer y desarrollarse, a ser independientes y libres. Y si ustedes no son capaces de conducir su propia vida, nunca podrán conducir la de los demás.

Los que asumen su trabajo, cosecharán los triunfos de enseñar, las sonrisas y abrazos de esos niños tan especiales, tan efectivos que luego no los queremos dejar partir.

Felicitamos a sus familiares que hoy nos acompañan y que comparten este día, pero que en realidad han compartido los cuatro años y que con su apoyo, dedicación y paciencia, le han dado una profesión a sus hijos, profesión que es más que un tesoro, porque es algo que nunca van a perder, padres y madres de familia, que son responsables de este gran logro; los felicito.

Felicitamos también a nuestras autoridades civiles y educativas, locales, estatales y federales, que gracias a los apoyos permanentes se han podido llevar a cabo los proyectos institucionales, que nos permiten ser mejores día con día y ser una institución de constante capacitación.

Una felicitación al maestro Ernesto Villarino, que siempre ha colaborado con nuestra escuela y que está dispuesto a apoyarnos con sus grandes conocimientos, con los cuales toda la escuela ha sido beneficiada.

A todos ustedes, MUCHAS FELICIDADES.

 
 
 
Fuente: Texto proporcionado por Jesús Pinto Barredo; 09/07/09 // Foto: Santiago Canto Sosa