Cabe
destacar el coraje de esos políticos de 1857 y del pueblo
ávido de autonomía y progreso que hicieron posible
la emancipación política.
“El
movimiento del 7 de agosto de 1857 fue una verdadera revolución,
porque independientemente de buscar modificar la condición
de las cosas, puso los cimientos para la erección de
un nuevo estado libre y soberano; pero además, al renovar
las bases políticas, morales y económicas de la
sociedad, abrió horizontes mucho más amplios…
(Volumen 16 del Tomo E de la Enciclopedia histórica de
Campeche, pag. 83).
El
promotor de este cambio fue Pablo García y Montilla,
bajo la bandera del liberalismo y el valor de una vida libre,
con el poder propio que dicta la emancipación. García,
fue el primer gobernador del naciente estado, le tocó
una etapa difícil, pues tuvo que enfrentar una serie
de problemas, como la intervención francesa, el exilio,
su rompimiento con Baranda, su condena y su salida definitiva
del estado que él mismo había forjado. Fue jefe
del movimiento rebelde campechano, había sido líder
del Partido liberal y Diputado por el Cuarto distrito electoral;
por lo tanto, en torno a él, se agruparon otros elementos
descontentos al gobierno de Yucatán. A partir de esa
fecha, García se convirtió en alma del movimiento,
pues todas las comunicaciones fueron dirigidas a él y
su persona fue reconocida por todos los que tomaron parte. Héroe
para muchos, villano para algunos; pero no podemos dejar de
reconocerlo como el personaje inseparable de nuestra historia.
Su figura es necesaria para comprender el porqué de la
identidad de un pasado glorioso.
Cita
la misma fuente (op. Cit) “la noche del 7 de agosto,
don José María Regil, don José García
Poblaciones, don Tomás Aznar Barbachano y don Santiago
Méndez, como delegados de los campechanos, abordaron
una goleta en dirección a Sisal, y de ahí a Mérida,
en donde tuvieron una junta pública con el gobernador,
a quien le hicieron presentes las quejas de la comunidad campechana”
(pag. 86-87).
Para
la vida política, el 7 de agosto representó el
inicio de un movimiento emancipador que permitió la erección
del estado de Campeche; así lo declaró la Junta
Gubernativa el día 18 de mayo de 1858: la excelentísima
Junta Gubernativa declaró:
1º
Erigirse en un Estado según la forma de gobierno que
rija a la Nación.
2º Reconocer como Gobernador del Estado al Excmo. Sr. Lic.
D. Pablo García y como Comandante general del mismo,
al Sr. D. Pedro de Baranda.
3º El Excmo. Gobernador procederá a nombrar un Consejo
de Gobierno, compuesto por cinco propietarios y cinco suplentes.
(op. cit, pag. 100)
La
erección de Campeche como entidad federativa fue avalada
por el entonces Presidente de la República, Don Benito
Juárez; quien en uso de sus facultades y de conformidad
con el dictamen de la Comisión de Puntos Constitucionales
del Congreso de Campeche, decretó:
Artículo
1º Se erige el estado de la Federación al Distrito
de Campeche en la Península de Yucatán…
(Dado en Palacio Nacional el 19 de febrero de 1862 y el 29 de
abril de 1863 el Congreso de la Unión ratificó
la erección del estado de Campeche).
Han
pasado más de 150 años de lucha por la emancipación
de nuestra tierra. Una vez más, el 7 de agosto, será
motivo de celebración social y triunfo político
en la vida del Campeche del siglo XXI. Este año, será
la fecha en la que el Gobernador, presentará el VI y
último vez informe de su administración al frente
del Gobierno estatal, dará una descripción pormenorizada
de la situación actual que guarda la administración
local; un recuento de obras, el status económico, la
evaluación de logros y el señalamiento de pendientes,
problemas por resolver, obras inconclusas, proyectos en proceso
y necesidades pendientes de los pueblos y comunidades, en donde
la pobreza persiste. Pronto se cerrará un capítulo,
para dar paso a otra época de gobierno.
La
gesta del 7 de agosto sigue viva en el pasado, vigente en el
presente y seguirá siendo el ancla para el futuro, enarbolando
los principios de soberanía y libertad.
San
Francisco de Campeche, Cam. 24 de julio de 2009. |