Muy
apreciados jóvenes y muy estimadas familias y amigos.
Señoras
y señores:
Esta
tarde, representa una de las más importantes respuestas
en la vida de los jóvenes que hoy se están graduando,
la de saber que han concluido uno de los anhelos trazados, el
de haber cursado sus carreras profesionales.
Los
libros y los maestros fueron clave para ello; y el empeño
personal de cada uno alcanzó para cristalizar esta importante
aspiración.
Ustedes,
apreciados jóvenes, han sido formados en conocimientos,
pero también en valores y principios, de lo que deriva
una importante responsabilidad que tienen frente a la sociedad.
La
sociedad no espera de los profesionistas inconsistencia alguna.
Espera gente con vocación de servicio y con ética
profesional, como ustedes la tienen.
Vale
la pena puntualizar que ustedes tienen en su capacidad profesional
adquirida, la esencia de una gran escuela como lo es este Instituto,
que ha sido magistralmente dirigido por un hombre comprometido
con la educación, como lo es el ingeniero Farías,
a quien le expresamos nuestro afecto y reconocimiento.
También,
de manera muy reconocida, significo la labor que desempeña
al frente de la política educativa del Gobierno del Estado,
nuestro amigo el profesor Francisco Ortiz.
La
educación en Campeche tiene baluartes bien cimentados,
lo que permite desarrollar mejor los grandes proyectos formativos
del gobernador Fernando Ortega Bernés, quien ha ubicado
a la educación como el primer eje de su gobierno, para
la construcción de un Estado más justo y solidario.
Estimados
jóvenes, padres de familia y maestros:
Los
conocimientos y valores aprendidos en las aulas deben trasladarse
al ejercicio profesional cotidiano.
Ustedes,
jóvenes, se acercarán más a su cometido
como profesionistas, cuando procuren servir bien a la sociedad.
Sean
capaces de decir con la frente en alto que son profesionistas
campechanos que contribuyen tanto a su desarrollo personal y
familiar, como al desarrollo colectivo.
Sean
capaces de ser lo que Campeche espera de ustedes.
Hoy
es hora de felicitarlos por culminar sus carreras. Y mañana,
a la distancia en el tiempo, deberán llegar muchas horas
en que se les felicite por su buen desempeño profesional.
Un
abrazo afectuoso para cada uno de ustedes. Como parte de una
nueva generación con gran potencial, son orgullo y esperanza
de nuestro Estado.
Muchas
gracias. |