Celestino Collí Ek nació el 2 de mayo de 1954, en cuna humilde del barrio de San Román, en Nunkiní, Calkiní, Campeche. Sus padres fueron Honorio Collí y Magdalena Ek; realizó su educación primaria en la Escuela “Miguel Hidalgo y Costilla” y su secundaria en la desaparecida Escuela Estatal del mismo poblado.
Se casó con Luz María Chim Tzek, con quien procreó dos hijos: Jhonny y Blanca.
Desde pequeño demostró sus dotes hacia el béisbol, jugando con amigos de escuela y grupos de jóvenes, lo que le valió ser llamado a formar parte del equipo calkiniense “Cafés de Calkiní”; esto fue en 1976, jugando con el número 6. En aquel año, los “Cafés” ocuparon un honroso 2º lugar en la Liga Mayor Interestatal de Yucatán.
En los carnavales de su comunidad, formó un numeroso grupo de “osos” conocidos como los de San Román. Y su trágica muerte fue, precisamente, en un día de ”bando de carnaval”. El pueblo entero lloró su muerte; fue sepultado en el cementerio del norte, en su natal Nunkiní.
Celstino fue un muchacho humilde, de gran corazón; un “chocador” de pelotas que en su momento dio fuerte dolor de cabeza a lanzadores de la Liga Campechana, donde jugó con "Gran Tijera de Tenabo", en las temporadas 1976, 1976-1977 y 1977-1978. Su posición fue siempre la de patrullero izquierdo.
Era un joven espigado, delgado, amigable, veloz corredor... A pesar de su corta edad, siempre conservó la sencillez; al jugar en la Liga Peninsular de aquel entonces, lo reconocieron como uno de los mejores prospectos del béisbol en ese nivel.
Compartió glorias con Herminio Domínguez, Roque “Pulpo” Sánchez, Ramón Jesús Escalante, Milton “Tico” González, José Ángel “Nana” Romellón, Ramón “Bulle” Cosgaya, Virgilio “Niño” Ek, Manuel “Lito” Uribe, Sebastián "Morgan" Gutiérrez, Gustavo Ortiz, Eduardo “Toro” Lara y otros.
Cabe mencinar que Celestino “Dango” Collí, estaba próximo a firmar contrato con el equipo “Plataneros de Tabasco” de la Liga Mexicana de Béisbol, antes de su fallecimiento.
Sus trajes de pelotero, se conservan a la fecha: el de la “Gran tijera de Tenabo” con los números 15 y 17, y el de los “Cafés de Calkiní” con el número 6.
Es justo hacer un reconocimiento a este destacado hijo de Nunkiní, que llevó muy en alto el nombre del terruño fuera de nuestras fronteras; sería razonable poner su nombre a cualquier campo de béisbol, para recordarlo siempre, porque a pesar del tiempo transcurrido su ejemplo sigue presente en la memoria de quienes lo conocimos.
Honor a quien honor merece. Descansa en paz el “Dango” Collí.
Calkiní, Cam., a 12 de febrero 2007.
(Actualización de datos: Santiago Canto Sosa, 13 de febrero de 2022). |