Las
cosas se pudieron difíciles para
los árbitros. Nelson Aké
Tuyub se complicó la existencia
al dejar pasar algunos roces. El primer
lapso no tuvo tantos contratiempos. Los
Atléticos llegaron y llegaron,
pero su falta de contundencia los presionó,
o tal vez la presión no les permitió
ser contundentes.
Los
dirigidos por uno de los hermanos Haas
Paredes "volaron" sus disparos
al asomarse a la cabaña enemiga.
Los del ceibo metieron fuerte la pierna
y evitaron que sus rivales anotaran. Parecía
que San Diego de Nunkiní se volvía
patrono del balompié, ya que las
rosquitas imperaron en el primer tiempo.
En
el minuto 15 de la siguiente fase, una
mano de Luis Kú abrió las
puertas a los Loeza. El larguirucho Abraham
descontó en pizarra global. Pero
la insensatez de su portero, Julián
Canché, al hacerse expulsar por
insultos al público, los dejó
con diez hombres. Lo mismo pasó
con Santiago Kú, defensa del Ceibo,
quien vio la tarjeta roja, por agredir
verbalmente a un adversario.