Calkiní, 6 de enero de 2011
 
Año nuevo. Esperanza y vida

Por Teresita Durán Vela

 

Ha llegado un nuevo año. Afortunados los que despertaron con la aurora del inicio de la segunda década del siglo: el 2011. La vida es sin duda, una bendición, una gran celebración; al mismo tiempo, la mejor oportunidad para existir. El inicio del año hace renacer el milagro de la vida en la humanidad, ¡qué importa la nacionalidad, raza, religión o cultura! Hombres y mujeres compartimos el mismo planeta, gozamos de las bondades de la naturaleza, convivimos con nuestros congéneres; somos de la misma especie, poseemos un organismo pródigo, una estructura compleja de huesos perfectamente articulados, miles de millones de fibras musculares y fibras nerviosas que se encargan de coordinar todo el cuerpo.-

Festival del "Juguetón 2011" en la Parroquia San Luis Obispo (05/01/2011)
 

El corazón es la bomba más sorprendente jamás diseñada y el cerebro la máquina maravillosa y potente. Con tales cualidades fisiológicas y capacidades, el ser humano se niega –en la mayoría de los casos–, el privilegio de cuidar su cuerpo.

Los seres humanos somos capaces de actos de valor, heroísmo, resistencia y laboriosidad; sin embargo, algunos desafortunadamente, centran su potencial en la codicia, egoísmo, intriga, la maldad y la crueldad. ¿Por qué desperdiciar la vida de esa manera? ¿Acaso desconocen la dignidad y respeto por sus semejantes? Es lamentable, que hoy día, las personas desprecien la vida y cegados por la fatalidad, se conviertan en sujetos funestos, consigo mismos y los demás.

En las civilizaciones actuales, la controversia entre los avances científicos en la medicina y el crecimiento de las redes de la delincuencia, no detiene el daño a la sociedad; cada vez, más vidas humanas están en riesgo. La inseguridad y las amenazas del crimen organizado, son las sombras que empañan la vida de los pobladores y la paz social. El panorama es alarmante. No deseo ser pesimista, pero tampoco insensible. La barbarie vuelve, mientras la tecnología avanza. ¡Qué realidad ambigua!

Por otra parte, la vida acelerada de estas épocas, dirige a rumbos diferentes: el uso en exceso de celulares, internet, malos hábitos alimenticios, jornadas laborales prolongadas, falta de convivencia familiar, violencia en el hogar, relaciones sociales agresivas, carencia de sentimientos, stress, depresión, adicciones al alcohol, cigarro, drogas y otras enfermedades, son la gran amenaza a la salud y a la armonía del ser humano. Ante tantas acciones desafiantes, es tiempo detenerse, tomar conciencia y elegir razonadamente, hábitos saludables, prácticas positivas, actuar éticamente, respetar los derechos, apegarse a la legalidad y decidir que este nuevo año, sea mejor que el anterior. ¡Se lo merece!

Estimado lector, este 2011, arrope este año de esperanza; haga un brindis por la vida. Confía en ti, ten fe en alguien, alguna persona necesita tu cariño, agradece tu existencia, comparte con humildad los dones y las bendiciones que el Creador te regala. El inicio del año puede ser el gran escenario para debutar como mejor persona, maravilloso ser humano y excelente habitante de la tierra. Es momento de mirar más lados luminosos: creer, apreciar la vida, con intensidad, mucho más que antes.

San Francisco de Campeche, Cam. 5 de enero de 2011.

 
 
 
Fuente: Texto enviado por Teresita Durán; 05/01/2011 // Foto: Santiago Canto Sosa; 2011