Calkiní, 10 de enero de 2007
 
Decisiones y proyectos personales en año nuevo
 

El inicio del año 2007, abre una nueva puerta a nuevos retos, desafíos y experiencias; la oportunidad para saldar viejos adeudos con los sentimientos, finalizar con proyectos pendientes, ajustar cuentas de hábitos buenos para mejorar la salud, en consecuencia, aceptar el convenio con uno mismo, para que a partir de este año, la calidad de vida sea mucho mejor.

El año nuevo, siempre es ocasión ideal para la reflexión, una época que invita al reencuentro con el yo y el presente; un visaje al ayer y una mirada de frente al futuro.

Monigote representando al Año Viejo. Diciembre de 2005
 

La vida regala la oportunidad de estar aquí nuevamente, con la familia, amigos, compañeros de trabajo, comunidad; ocasión para fortalecer sentimientos personales y valores colectivos que compartimos en sociedad.

La llegada del 2007, simboliza el inicio de un episodio más, en la aventura por la vida familiar y laboral; pero, sobretodo, es el comienzo de un capítulo en la historia personal de cada ser humano. El año nuevo, se convierte en la nueva ventana abierta, para vislumbrar el futuro; más allá de muros o barreras. Estos días son ideales para reflexionar sobre nuestra propia vida, vivirla con más congruencia en principios y valores; con claridad en metas, proyectos y con profundidad, para transformarnos a partir de propias inquietudes, fortalezas y debilidades, porque sólo cuando el ser humano está interiormente despierto, es capaz de vivir una vida basada en criterios internos y no en modas sociales o en ideas asumidas del exterior.

El año nuevo se convierte en luz para avanzar en el camino hacia el futuro, en la búsqueda constante de paz interior, salud, éxito y felicidad. Hoy es tiempo de crear el proyecto para alcanzar los propósitos, cuando existe un proyecto de vida, existen ilusiones, anhelos, que impulsados con tenacidad, perseverancia, compromiso, responsabilidad y esperanza, se convierten en realidad.

No importa que al final del 2006 hayan quedados algunos pendientes, lo mejor, es tenerlos en cuenta, porque serán el anticipo de una nueva cuenta personal; entonces, para no acumular problemas, corajes, sinsabores, diferencias y egoísmos, es tiempo de dar sentido a la vida, entender que cada amanecer es parte de la generosidad del Creador; sentir que cada instante merece vivirse plenamente, poniendo en práctica valores familiares y morales; sólo así, hombres y mujeres sentirán responsabilidad, sensibilidad a las problemáticas sociales, económicas y políticas de su entorno. En estos tiempos, el crecimiento personal y una vida digna, deben ser la prioridad, para todos; sin embargo, para satisfacer tales necesidades, es conveniente tener motivación, voluntad, valor y convicción para alcanzar los propósitos. La llegada del año nuevo, es una gran oportunidad para continuar con la historia personal; afortunadamente las capacidades, sentimientos y emociones son las mejores herramientas que el ser humano puede emplear, en la búsqueda de la realización personal.

El año nuevo, siempre es una buena razón para mirar el pasado, analizar el presente e imaginar el futuro; por eso, ahora que inicia un año más en este siglo, sediento de democracia e impulsado por las tecnologías; hombres y mujeres tenemos el derecho de hacer un alto en la vida personal, decidir cómo disfrutarla y hacia donde dirigir el sentido de la vida.

Amable lector, el inicio del año nuevo, motiva a la reflexión individual y colectiva; resarcir daños, completar acciones, tomar decisiones, tener un proyecto de vida personal, familiar y comunitaria. Ser perseverante para ir en busca del éxito y unir voluntades para el bienestar común. Desde este mi humilde opinión, el año nuevo, es un gran regalo para el espíritu; por así decirlo, es un momento importante para acrecentar la autoestima, reconocer que aún se puede ser mejor; sobretodo, sentir valor para creer en la vida y defender la dignidad humana.

Deseo sinceramente para usted y los suyos, un año 2007, pletórico de salud, generoso en prosperidad, abundante de alegría, colmado de éxitos y satisfacciones.

San Francisco de Campeche, Cam. Enero 2007.

Fuente: Texto enviado por Teresita Durán Vela, el 9 de enero de 2007 /Foto: Santiago Canto Sosa; 2005