Calkiní, 24 de diciembre de 2015
 
Loable labor de Vicentinos: Obsequian cena navideña a los ancianos

Por Carlos Fernández Canul

 

Martes 22 de diciembre.- Como se ha venido haciendo desde hace 12 años: regalar una cena navideña a los ancianitos y gente de escasos recursos, esta tarde/noche se realizó una loable labor en el hogar de la familia Briceño Uc, a donde acudieron numerosos ancianos y pobres que recibieron un paquete que contenía una cena navideña para que la disfrutaran junto con sus familiares. El autor de esta loable acción es Manuel Briceño Blanco quien se caracteriza de atender como a los más desprotegidos.

 
 

Él nos dice que esto lo realizaba en la Casa del Anciano, la cual era atendida por la Sociedad "San Vicente de Paúl", con el apoyo de la parroquia local. Actualmente, la mencionada casa está clausurada; ahí acudían los ancianitos dos veces al año (una el 27 de septiembre, Día de San Vicente de Paúl) y la otra en diciembre, con motivo de la Navidad).

Esta actividad se continúa realizando año con año, ahora en su domicilio ubicado en el sector conocido como El Ceibo, en el barrio San Luis Obispo. Para esto, recibe ayuda económica de varios bienhechores: "mi esposa, mis hijos y familias que apoyan en la preparación de los alimentos; a veces vienen varios y luego se alejan. Para hacer esto hay que tener el amor a la camiseta, amor al prójimo. Desde pequeño nunca me gustó que a los pobres se les humillara por nadie, porque no se vale que por ser pobres mucha gente se burle de ellos".

Don Manuel abunda en el tema: "Siempre he tenido en la mente que en cada cara de un anciano o pobre veo la cara de Dios, y el amor de Dios lo encontramos desde que tienes un pie fuera de tu casa. Antes acudían los viejitos a cenar aqui en la casa, pero me di cuenta que comen un poquito y lo dejan; ahora se los obsequiamos, vienen a buscarlo, para que cenen junto con su familia. Es un paquete que contiene pollo asado, pan, mayonesa, chile jalapeño y refresco. El día de hoy se elaboraron 142 paquetes".

Por último, señala: "Agradezco mucho el apoyo de todos (bienhechores y gentes que ayudan con su trabajo); es mucho trabajo, pero nos deja una grata impresión, sabemos que no es mucho pero lo damos de corazón". 


Está seguro que esta loable acción la continuarán sus hijos. "Ellos siempre me han apoyado, junto con mi esposa Anastasia Uc Palma (Anita); mis hijos son Martha, Claudia, Jesús Baltazar y Manuel Gaspar.

Con el rostro un poco cansado, pero sonriente, dejamos a don Manuel obsequiando durante esta tarde-noche a los numerosos ancianitos que llegaban a su hogar caminando, otros en triciclos. Junto a la mesa se levanta un Nacimiento como testigo de esta positiva labor.

 
 
 
Texto y fotos: enviadas por Carlos Fernández Canul, el 23 de diciembre de 2015