Calkiní, 3 de diciembre de 2011 - 12 de mayo de 2026
 
Acerca del libro "Memoria Histórica del Barrio de la Colonia de Fátima" de Andrés Jesús González Kantún
 
 

Extracto del texto de Santiago Canto Sosa, leído por él en la presentación del libro de Andrés González, el 3 de diciembre de 2011, durante la XX Feria Artesanal y Cultural de Calkiní.

El patrimonio inmaterial comprende la vida cultural de un pueblo, y la raíz de ese pueblo es su historia. Cuidemos nuestro patrimonio, no sólo material sino intangible; debemos coincidir en su rescate y conservación.

A veces pensamos que los extraños hablarán por nosotros, pero tenemos que hablar por el terruño como si fuéramos hijos permanentes.

Andrés Jesús (27 de octubre de 2006)
 

Es importante la labor de Andrés González Kantún al promover la tarea de quienes construyen la historia de su pueblo, y sobre todo la de su barrio o colonia, donde un grupo de personas trabajó para levantar los cimientos de una tradición.

La Colonia, como popularmente se le llama a este sector de la ciudad de Calkiní, fue muy conocida con el nombre de Lucas Kiab; luego, el Ayuntamiento le impuso el de colonia Benito Juárez, el 21 de marzo de 1956, al cumplirse 150 años del nacimiento del Benemérito de las Américas. Actualmente, lleva el nombre de colonia Fátima por el arraigo de la venerada imagen de la Virgen del Rosario de Fátima entre sus habitantes.

Cautiva la serie de vivencias que Andrés compila en su segunda obra escrita. La primera autoría de su pluma nos trajo “Un viaje folklórico por el solar nativo” (publicado en el año 2007).

Ahora, en la continuación de su crónica, plasma los pormenores de la fiesta que en 1951 empezó por una advocación portuguesa que con el tiempo se hizo mexicana y universal. Hace un recorrido por los vericuetos de cada aniversario, de principio a fin, en que cada 13 de mayo la imagen mencionada preside las actividades y procesiones en su honor.

La memoria de Andrés Jesús se desborda al contar los detalles, en párrafos adjetivados de 150 cuartillas -aproximadamente- de esos eventos:

Alboradas y serenatas en la capilla; bailes y veladas artísticas en el salón social o en la cancha de usos múltiples; juegos mecánicos y eléctricos, así como corridas de toros en el campo deportivo; puestos de comida y refrescos en los alrededores; sobre todo, el sentimiento que se desgaja en los rostros de la gente…

Un pueblo sobrevive gracias a sus personajes. En este libro, no podían faltar personajes como Liborio Balam, Claudio Ceh Pan (el popular “Uixo”), quien mostraba su coraje en las acostumbradas charlotadas al final de las fiestas.

Durante largo tiempo, González Kantún participa como integrante del comité organizador y, también es vecino de los aconteceres del suburbio. Ser testigo de los hechos lo hace cómplice de la realidad. Anda y desanda con sus archivos en el recuerdo de su juventud y comienzo de la tercera edad. Recordamos sus versos escritos en programas distribuidos en los convites, que desde hace 60 años anuncian la algarabía de los festejos de la colonia.

 
Plazuela de colonia Fátima. Década de 1980. Foto: Cortesía de Rafael Pacheco Baqueiro.
 
 
Texto y primera foto: Santiago Canto Sosa.