Calkiní, 31 de diciembre de 2008
 
Feliz 2009. Por Víctor Corcoba Herrero
 
 

Deseos de mejorar el mundo; esperanza de una paz que bombardee los corazones en esta tierra agria.

Son los versos idóneos para el relumbre de un 2009 en vísperas. No haya crisis de almas, ni crisis de bolsillos.

Deseos de Víctor Corcoba Herrero y de quien preludia el texto, enviado hoy por nuestro colaborador desde España.

 
Hace 22 años, en Calkiní se quema un monigote representando al Año Viejo, buscando así dejar atrás los recuerdos de ese tiempo vivido, bueno o malo. A la puerta de las casas, los propietarios colocan el muñeco, relleno de "bombitas", que a la última hora de la noche de hoy quemarán. Esta imagen fue tomada afuera de la vivienda de la familia Moo - Tun. (31/12/2008)
 

Redacción sin Nombre: Cuando el adiós al 2008 y la bienvenida al 2009 es la gran noticia, me sigue acompañando el verso, llena mis soledades....

En noches como hoy,
hay que abrir los brazos y abrazarse.

En días como mañana,
hay que abrir camino y caminar.

Abrirse, siempre hay que abrirse,
que la vida ya es bastante cerrada.

Un día más ya es una esperanza.
Otro día más ya es una vida.
Otro y otro día y otro día... ya es poesía.

Hay que sacar luz a la noche
y punta al sol y poner el amor apunto.

Qué la paz es más barata que una guerra.

Cambio una guerra por un verso,
tú y yo podemos hacer mucho. No me falles.

 
 
La maestra Geny (María Eugenia Interián Blanqueto) comenzó, hace 22 años, a practicar en La Japonesa, un sector del barrio San Luisito, la costumbre de quemar al "Año Viejo". Luego de un programa, que consiste en rompar una piñata, pasear al monigote que representa al año que termina, y quemar la figura hecha de trapos y otros materiales en desuso, la anfitriona reparte comida y regalos a niños y adultos. Foto: 31 de diciembre de 2008
 
 
Fuente: Víctor Corcoba Herrero; 31 de diciembre de 2008 / Fotos: Santiago Canto Sosa; 2008