La
Navidad es tiempo para el amor
"Y
sucedió que mientras estaban allí, se
le cumplieron los días del alumbramiento, y dio
a luz a su hijo primogénito, lo envolvió
en pañales y lo acostó en un pesebre,
porque no había sitio para ellos en la posada."
(Lc
2,6-7)
Si
tienes tristeza, ¡alégrate! la navidad
es gozo. Si tienes enemigos, ¡reconcíliate!,
la navidad es paz. Si tienes amigos, ¡búscalos!,
la navidad es encuentro. Si tienes pobres a tu lado,
¡ayúdalos!, la navidad es dar. Si tienes
orgullosa soberbia, ¡sepúltala! la navidad
es humildad, si tienes deudas, ¡págalas!,
la navidad es justicia. Si tienes maldad y pecado, ¡arrepiéntete
y cambia!, la navidad es conversión y gracia.
Si tienes tinieblas, ¡enciende tu farol!, la navidad
es luz. Si tienes errores, ¡reflexiona!, la navidad
es verdad. Si tienes resentimientos, ¡olvídalos!,
la navidad es amor.
Llega
por fin la Navidad. En muchos hogares se pueden ver
los arreglos, las luces, el pinito, el nacimiento; en
las calles se respira ese aire navideño tan especial.
La gente viene y va apurándose para sus compras,
disfrutando el aguinaldo y las posadas. Es la magia
de la Navidad. La única época del año
en la que esperanza, las buenas intenciones y la fantasía
tienen espacio reservado en nuestras casas.
La
Navidad es tiempo reservado para amar, soñar,
compartir, realizar nuestros deseos e ilusiones. Con
cuánta alegría esperamos este día
para estar juntos con la familia, los amigos y demás
seres queridos.
La
Navidad es tiempo para amar
Bendita
sea la fecha que une a todo el mundo en una conspiración
de amor.
Hamilton
Wright Mabi
La
Navidad nos llama a estar unidos por los lazos de amor
y la amistad, a encender la llama inagotable de sentimientos
que nos hacen ser humanos y ser dignos de formar parte
de ese hermoso grupo de viejos amigos que llamamos familia.
Si
no hay una persona a tu lado que te dé amor y
cariño, sería una vida vacía. Es
precioso dar amor sin esperar nada a cambio, ya que
estás haciendo una obra buena. Porque hay personas
que, por cualquier circunstancia, no se atreven a dar
ese amor, e incluso piensan que el amor es malo. Pero
si tú te acercas a él poco a poco, y día
a día, esa persona verá que no es tan
malo y te abrirá su corazón con mucho
agradecimiento.
Navidad
es tiempo de esperanza
La
Navidad es ese momento que todos necesitamos de Esperanza
y de Fe, que debe convertirse en caridad, en amor hacia
Dios, hacia nuestros padres, hacia nuestros hermanos,
una caridad para el amigo y para el enemigo por igual.
La
Navidad hace renacer en los corazones la esperanza y
nos devuelve la conciencia de que todos somos hermanos.
Es posible que con los años, con tanta Navidad
ya pasada a nuestras espaldas y tantos cambios en la
senda de nuestra vida, hayamos perdido, no la fe, pero
sí esa hermosa ilusión de nuestros verdes
años. Cada uno va almacenando sensaciones distintas,
sucesivas, mejores y peores, que quizás modifiquen
en nuestro ánimo el sentimiento de la Pascua.
Así creemos que nos sucede, pero de pronto, cuando
se acerca esta fecha gloriosa de la Navidad, como tocados
por un mágico resorte, volvemos a llenarnos de
esperanza y nuestro pecho rebosa de afecto hacia todo
y hacia todos. Nos saludamos con una efusión
desconocida normalmente, nos amamos más, nos
ayudamos más, nos inundamos de amor. Es el milagro
de la Navidad.
La
Navidad es tiempo para perdonar
Estas
fechas son de oportunidad de reconstruir lo que destruimos,
de levantar los muros que una vez cayeron, o de olvidarnos
por completo del castillo que se hizo arena y reiniciar
la ruta de un nuevo viaje al horizonte, hacia donde
nos llama el Sol que anuncia una nueva vida. Navidad
es tiempo sin ataduras, en el que se rompen las amarras
del orgullo y se vuelven agua salada nuestras penas,
nuestros recuerdos. Es la mejor temporada para la llegada
inusitada de los recuerdos y para el retorno de las
amistades perdidas. También es el momento para
el perdón y el derrame inevitable de los impulsos
compungidos. Es decirle al hermano que como humano fallaste
y pedirle perdón y ofrecerle: Hoy quiero ser
mejor, comenzar por vencer mi orgullo, valorarme y valorarte
a ti. Dar un abrazo no cuesta nada, en cambio eleva
nuestra autoestima y además nos une, aleja el
rencor y nos permite disfrutar de la magia de un cálido
momento navideño que cumplió su función
de unirnos y de volver a empezar.
La
Navidad es tiempo de paz
La
Navidad es el mes de la paz, ya que en estas fechas
nuestro lado sensible cobra fuerza en nuestro interior
y nos hace buscar la paz espiritual. Nos nacen momentos
de ternura, momentos de querer abrazar, de besar, de
dar, de querer recibir, de abrir un regalo y poder compartir
ese momento de emoción con la persona amada.
Este
es el mejor momento para reflexionar y no pensar en
pelear. Te invito a que no fomentes esa guerra en tu
vida, olvídate de los rencores, chismes, envidias.
Si das un abrazo deseando feliz navidad, hazlo de corazón
y con amor. Te invito a que si eres de los afortunados
que está con su familia hagas un momento de oración
por la gente que no es tan privilegiada como tú.
Navidad
es tiempo para ayudar
Que
sean días, también, para ser más
solidarios con nuestros hermanos más pobres o
que sufren más. Quien descubre a Jesucristo se
enriquece participando su fe y su amor a otros, compartiendo
lo que se tiene o lo que no se tiene, aunque sea un
pedazo de pan.
Hay
gente triste, desamparada, enferma o sola. Dale pues,
la mano generosa, un cálido saludo, un rato de
compañía que tanto se agradece cuando
se está solo o entristecido. Lleva este acto
humanitario a esos hermanos enfermos, los discapacitados,
desahuciados, a aquellos quienes llevan una muerte en
vida y con quienes la vida no ha sido amable, un poco
de aliento, afecto, esperanza, motivación para
luchar por vivir y de esa manera conocer juntos el verdadero
sentido de la Navidad.
La
Navidad es tiempo para Dios
La
Navidad es el "Cumpleaños de Jesús”
y nos invita a su fiesta para poder decirle gracias;
gracias por otro año, por otra Navidad, por la
unidad, la humildad, por la fortaleza durante este año
de lucha que concluye. Gracias por hacer de esta Navidad
la mejor y la más especial. Gracias por seguir
amándonos, por el entusiasmo de continuar la
carrera de la vida. Vale la pena que ésta sea
la mejor Navidad de tu vida. Que lo importante sea reconocer
el amor de Dios. Que sean días de oración
sincera y confiada. Que sean momentos de cercanía
con la Palabra de Dios, escuchando y meditando en familia.
Que sean días para hacer crecer el amor en la
familia, reflejo del mismo amor de Dios.
Tips
para disfrutar la Navidad.
1.
Los ángeles la anunciaron con Paz en la tierra
a los hombres de buena voluntad. Procura descubrir lo
que Dios te pide personalmente y cumple su voluntad
para conseguir la paz interior, y con ésta contribuir
a la paz en el mundo.
2.
Jesús nace en un pesebre porque no hubo lugar
para ellos en la posada. Hay mucha gente en nuestro
entorno inmediato que carece de muchas cosas, ayúdales
en su indigencia.
3.
El hijo de Dios se nos hace como más cercano
para que le tratemos con mayor facilidad. Son días
para vivir una especial presencia de Dios. Todos los
motivos navideños pueden ayudarte a hacer oración.
4.
Además se nos manifiesta como Niño. Nos
pide que también nosotros nos hagamos como niños
para crecer.
5.
Los pastores les ofrecieron regalos. Celebra la fiesta
más grande del año y manifiesta tu afecto
a tus seres queridos con regalos. Pero, hazlo con sobriedad
y sin despilfarros.
6.
Dios se hace hombre por amor a los hombres. Sabrás
entender su mensaje y manifestar tu amor acompañando
a los que se encuentran solos, comprende a los que no
te comprenden, y perdona si te sientes ofendido.
7.
Jesús se nos manifiesta estos días acompañado
siempre por María y José. Navidad es una
fiesta para celebrarla en familia. Prescinde de tus
gustos y preferencias personales y sacrifícate
para conseguir que tu hogar sea especialmente en estos
días luminoso y alegre.
8.
El Hijo de Dios se hace hombre para que el hombre se
haga hijo de Dios. Busca estar a la altura de tu filiación
divina, siendo ejemplar en tu comportamiento.
9.
En Navidad hay mil motivos para estar alegres. Que sea
tu alegría, aquella que sale del alma y se transmite
a los demás haciéndoles felices.
¡Feliz
Navidad!