Calkiní, 25 de agosto de 2010
 
El rol del maestro en la educación del siglo XXI

Por Teresita Durán Vela

 

El Sistema Educativo Mexicano enfrenta en los últimos años, una serie de transformaciones, generadas por las exigencias socio-históricas de este siglo. Desde el Informe Delors con el señalamiento de los pilares de la educación para “aprender aprender”, los postulados de la UNESCO en “La educación encierra un tesoro”, el enfoque por competencias, las necesidades educativas nacionales del Programa Sectorial de Educación 2007-2012, la Alianza por la Calidad de la Educación y la Reforma Integral de la Educación Básica, son algunos de los marcos rectores vigentes para reorientar la educación mexicana.-

Reunión de directores de escuela de la Zona 016 de Educación Primaria (13/08/2010)

 

En verdad, las recomendaciones de organismos internacionales, como la UNESCO, los Objetivos del Desarrollo del Milenio y el Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (Programme for International Student Assessment, PISA) refieren la urgencia de fortalecer la calidad de la educación, fomentar el desarrollo de competencias para la vida y potenciar el aprendizaje de los estudiantes.

En México, los esfuerzos en la búsqueda de mejores resultados –al menos- en educación básica, no cesan. El diseño de planes y programas de estudio por campos formativos, el enfoque de competencias para la vida, el desarrollo humano pleno e integral de los alumnos, la transformación de la práctica docente, la gestión escolar e institucional, y los Consejos Escolares de Participación Social, son algunas estrategias sugeridas por la Secretaría de Educación Pública, para movilizar nuestra posición de los últimos lugares a posiciones más decorosas.

Este primer decenio del S. XXI será crucial para el futuro de la educación, la moneda está en el aire. Los esfuerzos por ampliar la cobertura, indican que hay más escuelas que a finales del S. XX; los avances de la tecnología de la información y la comunicación, ofrecen otros medios para la enseñanza y el aprendizaje; el rol de los padres y la estructura familiar está sufriendo modificaciones, las actitudes y valores de los maestros se ha diversificado. En el proceso de la educación, intervienen factores internos y externos. La escuela es el contexto ideal para crear ambientes de aprendizaje que desarrollen competencias y capacidades; es uno de los escenarios ideales para el desarrollo moral, por tanto, requiere fortalecer su responsabilidad social en la formación y el potencial del ser humano; su función es la palanca capaz de impulsar el desarrollo.

Por otra parte, las condiciones actuales orientan la diversificación de prácticas y la construcción de nuevos paradigmas en los docentes. La presente generación de estudiantes, forma parte de una población con más posibilidades de acceso a la información y a la cultura; los maestros de hoy, requieren ser más creativos, dinámicos, participativos, críticos, con nuevas habilidades; su capacidad de asombro y de aprendizaje, serán sus fortalezas. El maestro no puede darse el lujo de estancarse, optar por el rezago o aceptar la mediocridad. Es un ser inteligente, pensante y tienen el potencial para desarrollar otras competencias docentes.

Cada ciclo escolar es una oportunidad para crecer en lo personal y profesional, quien acepta su profesión como parte de su proyecto de vida, tendrá expectativas de superación; convertirá el aula en un verdadero laboratorio para aprender, disfrutará cada clase con la misma emoción que los educandos y no dejará de sorprenderse del aprendizaje de sus alumnos. Los maestros del S. XXI tienen un panorama diferente, ellos serán – si se proponen- los promotores del cambio; hoy día, es necesario actualizarse. Si bien, ya no es el único poseedor de los conocimientos, sí es una luz que ilumina el saber de los demás. Por tanto, es necesaria una actitud democrática, con principios éticos profesionales, sólida formación pedagógica, académica, con amplia formación cultural, autonomía personal, capacidad de innovación y personalidad creativa. Un ser autogestor de su propio aprendizaje, cuya motivación y espíritu de superación lo guíen a actitudes de cambio positivo para el logro de sus metas.

¡Enhorabuena maestros y maestros! La educación abre caminos.

San Francisco de Campeche, Cam., 24 de agosto de 2010

 
Inauguración del Ciclo Escolar 2010-2011 en la Escuela Primaria "Pedro Pablo Arcila" (23/08/2010)
 
 
 
Fuente: Texto enviado por Teresita Durán Vela; 24/08/2010 // Fotos: agosto de 2010