Acercarse
a las metas de la educación en cuestión de calidad
y desempeño de los estudiantes, ha sido uno de los desafíos
de la Secretaría de Educación Pública;
inversiones cuantiosas se han destinado para la Reforma integral
de la educación básica (diseño de Planes
y programas de estudio, libros de textos y materiales didácticos,
etc..), incluyendo la formación continua de los maestros
en servicio, las fases experimentales en las entidades federativas
de las reformas en los niveles de Preescolar, Primaria y Secundaria.
En verdad, todo un proyecto ambicioso para cumplir con los principios
básicos de la educación obligatoria en México.
La
Reforma integral de la educación básica es una
prioridad. La situación actual y las exigencias sociales
de este siglo, demandan un fortalecimiento en los procesos de
formación académica de los alumnos y para la vida
de los futuros ciudadanos; por ello, ante la necesidad de mejorar
la enseñanza y asegurar el aprendizaje significativo
de los estudiantes para su vida futura, la reformulación
de la currícula, pondera la articulación entre
los niveles de la educación básica a partir del
establecimiento de cuatro campos formativos: lenguaje y comunicación,
pensamiento matemático, exploración del mundo
natural y social, desarrollo personal y para la convivencia;
a partir de los cuales se organiza cada uno de los programas
de estudio de Preescolar, Primaria y Secundaria. Esta propuesta
curricular atiende a los principios y pilares de la educación
propuestos por la UNESCO (1996): aprender a conocer, aprender
a hacer, aprender a ser y aprender a convivir; así
como al enfoque por competencias para la educación. Con
esta orientación didáctica se espera dar continuidad
a la formación de los alumnos, pues desde el jardín
de niños hasta la secundaria, los docentes planearán
sus actividades, considerando la organización específica
de cada asignatura en función del campo formativo con
que se relacione. Para la comprensión y aplicación
de esta propuesta, se requiere del estudio de los materiales
educativos, análisis de posturas teóricas en relación
al enfoque pedagógico, libros de texto, recursos tecnológicos
y bibliográficos, para asimilar el enfoque por competencias.
El enfoque por competencias es una orientación educativa
cuyo origen se remonta a la década de los noventa “tiene
que ver con el desarrollo y educación para la vida personal”
además hace referencia al conjunto de conocimientos,
habilidades, actitudes y valores necesarios para resolver situaciones
en los diferentes contextos de la vida humana. “Una competencia
implica un saber (conocimientos), saber hacer (habilidades y
destrezas), así como la valoración de las consecuencias
de ese hacer (ser)” (Plan de estudios. 2006. Educación
secundaria).
No
hay duda, uno de los retos de este milenio para el Sistema Educativo
Mexicano, es precisamente “ofrecer una educación
integral que equilibre la formación en valores ciudadanos,
el desarrollo de competencias y la adquisición de conocimientos…”
(Programa sectorial de educación. 2007-2012) y ante esa
responsabilidad, el colectivo de educadores tiene una función
fundamental. Aun cuando las directrices estén planteadas,
la actualización y capacitación de los maestros
es inaplazable. Con la última reforma en educación
primaria de 1993, la formación continua fue asunto de
primer orden, ahora con la actual reforma (2009) no pueden dejarse
de atender los programas de actualización de los maestros
en servicio.
Días
previos al inicio de clases de este ciclo escolar, en cada uno
de los planteles escolares, el colectivo de maestros participó
en el Curso básico “El enfoque de competencias
en la educación básica”, un acercamiento
a la naturaleza de este enfoque y su vinculación con
los nuevos programas de estudio. Después de este paso,
seguirán otros más. Para los educadores y directivos,
estos cambios representan retos para su desarrollo profesional
y gestión escolar; es tiempo de ponerse las “pilas”
para estar a la vanguardia en cuestiones pedagógicas,
pero también atender el desarrollo de las competencias
docentes para adquirir las habilidades y herramientas suficientes
para la enseñanza, pues los mismos estilos de aprendizaje,
intereses, experiencias y conocimientos previos de los alumnos,
darán la pauta para la organización del trabajo
en el aula y las actividades de enseñanza. Ningún
maestro debe estar al margen de las actuales propuestas educativas.
Así como los médicos están en permanente
actualización, los docentes no pueden quedarse rezagados.
El
siglo XXI es diferente a la época de estudiantes normalistas
de los profesores en servicio. Hoy, las sociedades están
cambiando aceleradamente, las tendencias en educación
varían con las necesidades sociales, culturales, económicas
y políticas: el enfoque basado en competencias es una
alternativa educativa más que permite usar el ingenio,
la creatividad, libertad y el pensamiento crítico de
los maestros. La evolución de los modelos educativos
atiende a los procesos sociales, el cambio en las prácticas
pedagógicas es una constante; el aprendizaje no es estático
y la educación es un proceso de formación permanente.
Ningún
maestro debe sentirse incapaz para enfrentar este cambio, tiene
a su favor la experiencia docente. Será cuestión
de actitudes para el estudio, motivación para seguir
aprendiendo; voluntad para atreverse a ser mejor y convicción
para impulsar el propio desarrollo de sus competencias docentes
y la formación humana de sus alumnos. Los maestros son
indispensables para formar a las generaciones de este milenio.
San Fco. de Campeche, Cam. 26 agosto de 2009.
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