Calkiní, 27 de agosto de 2009
 
Los maestros y la reforma en la educación básica
 

La primera década del 2000 ha sido el período más activo para la revisión, análisis, ajustes y reformas curriculares a los Programas de estudio de educación básica en México; tales acciones responden a resultados de las evaluaciones realizadas a nivel nacional e internacional, cuyos indicadores reflejan niveles inferiores de rendimiento escolar de los estudiantes y valores cuestionables de desempeño docente, mismos que evidencian carencias y condiciones insuficientes para una educación de calidad; atendiendo las recomendaciones vertidas en la Conferencia sobre educación para el siglo XXI (1996) y en el Foro Mundial de Educación (Dakar, 2000).

Reunión de directivos del Sector 03 de Educación Primaria Formal, en Calkiní
 

Acercarse a las metas de la educación en cuestión de calidad y desempeño de los estudiantes, ha sido uno de los desafíos de la Secretaría de Educación Pública; inversiones cuantiosas se han destinado para la Reforma integral de la educación básica (diseño de Planes y programas de estudio, libros de textos y materiales didácticos, etc..), incluyendo la formación continua de los maestros en servicio, las fases experimentales en las entidades federativas de las reformas en los niveles de Preescolar, Primaria y Secundaria. En verdad, todo un proyecto ambicioso para cumplir con los principios básicos de la educación obligatoria en México.

La Reforma integral de la educación básica es una prioridad. La situación actual y las exigencias sociales de este siglo, demandan un fortalecimiento en los procesos de formación académica de los alumnos y para la vida de los futuros ciudadanos; por ello, ante la necesidad de mejorar la enseñanza y asegurar el aprendizaje significativo de los estudiantes para su vida futura, la reformulación de la currícula, pondera la articulación entre los niveles de la educación básica a partir del establecimiento de cuatro campos formativos: lenguaje y comunicación, pensamiento matemático, exploración del mundo natural y social, desarrollo personal y para la convivencia; a partir de los cuales se organiza cada uno de los programas de estudio de Preescolar, Primaria y Secundaria. Esta propuesta curricular atiende a los principios y pilares de la educación propuestos por la UNESCO (1996): aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a ser y aprender a convivir; así como al enfoque por competencias para la educación. Con esta orientación didáctica se espera dar continuidad a la formación de los alumnos, pues desde el jardín de niños hasta la secundaria, los docentes planearán sus actividades, considerando la organización específica de cada asignatura en función del campo formativo con que se relacione. Para la comprensión y aplicación de esta propuesta, se requiere del estudio de los materiales educativos, análisis de posturas teóricas en relación al enfoque pedagógico, libros de texto, recursos tecnológicos y bibliográficos, para asimilar el enfoque por competencias. El enfoque por competencias es una orientación educativa cuyo origen se remonta a la década de los noventa “tiene que ver con el desarrollo y educación para la vida personal” además hace referencia al conjunto de conocimientos, habilidades, actitudes y valores necesarios para resolver situaciones en los diferentes contextos de la vida humana. “Una competencia implica un saber (conocimientos), saber hacer (habilidades y destrezas), así como la valoración de las consecuencias de ese hacer (ser)” (Plan de estudios. 2006. Educación secundaria).

No hay duda, uno de los retos de este milenio para el Sistema Educativo Mexicano, es precisamente “ofrecer una educación integral que equilibre la formación en valores ciudadanos, el desarrollo de competencias y la adquisición de conocimientos…” (Programa sectorial de educación. 2007-2012) y ante esa responsabilidad, el colectivo de educadores tiene una función fundamental. Aun cuando las directrices estén planteadas, la actualización y capacitación de los maestros es inaplazable. Con la última reforma en educación primaria de 1993, la formación continua fue asunto de primer orden, ahora con la actual reforma (2009) no pueden dejarse de atender los programas de actualización de los maestros en servicio.

Días previos al inicio de clases de este ciclo escolar, en cada uno de los planteles escolares, el colectivo de maestros participó en el Curso básico “El enfoque de competencias en la educación básica”, un acercamiento a la naturaleza de este enfoque y su vinculación con los nuevos programas de estudio. Después de este paso, seguirán otros más. Para los educadores y directivos, estos cambios representan retos para su desarrollo profesional y gestión escolar; es tiempo de ponerse las “pilas” para estar a la vanguardia en cuestiones pedagógicas, pero también atender el desarrollo de las competencias docentes para adquirir las habilidades y herramientas suficientes para la enseñanza, pues los mismos estilos de aprendizaje, intereses, experiencias y conocimientos previos de los alumnos, darán la pauta para la organización del trabajo en el aula y las actividades de enseñanza. Ningún maestro debe estar al margen de las actuales propuestas educativas. Así como los médicos están en permanente actualización, los docentes no pueden quedarse rezagados.

El siglo XXI es diferente a la época de estudiantes normalistas de los profesores en servicio. Hoy, las sociedades están cambiando aceleradamente, las tendencias en educación varían con las necesidades sociales, culturales, económicas y políticas: el enfoque basado en competencias es una alternativa educativa más que permite usar el ingenio, la creatividad, libertad y el pensamiento crítico de los maestros. La evolución de los modelos educativos atiende a los procesos sociales, el cambio en las prácticas pedagógicas es una constante; el aprendizaje no es estático y la educación es un proceso de formación permanente.

Ningún maestro debe sentirse incapaz para enfrentar este cambio, tiene a su favor la experiencia docente. Será cuestión de actitudes para el estudio, motivación para seguir aprendiendo; voluntad para atreverse a ser mejor y convicción para impulsar el propio desarrollo de sus competencias docentes y la formación humana de sus alumnos. Los maestros son indispensables para formar a las generaciones de este milenio.


San Fco. de Campeche, Cam. 26 agosto de 2009.

 
Maestros participantes en talleres del Programa Nacional de Lectura
 
 
 
Fuente: Texto enviado por Teresita Durán; 26/08/2009 // Fotos: Santiago Canto Sosa; 2009