Calkiní, 4 de abril de 2009
 
Palabras del Gobernador en el Abanderamiento de Comunidades Religiosas
 

Muy buenos días a todos. Amigas, amigos.

Me da mucho gusto estar nuevamente en Calkiní, en un evento tan significativo como éste.

Los mexicanos, todos los mexicanos nos sentimos emocionados siempre cuando contemplamos a nuestra bandera nacional, ella nos da identidad, la bandera nos une, los hace sentirnos orgullosos de nuestra patria, nos hace sentirnos orgullosos de ser mexicanos.

 

Por ello cada vez que la vemos ondear, gallarda y soberana, el orgullo que sentimos por ella fortalece nuestra convicción de mexicanos.

Desde siempre los pendones, los estandartes, las banderas han sido elementos de unidad.

Todas las naciones, todos los pueblos del mundo se identifican a través de sus banderas, honrarlas y respetarlas son actitudes y conductas que desde pequeños nuestros padres y maestros nos enseñaron.

En este país tan distinto en sus diferentes regiones, este lienzo tricolor en el que destaca en el centro nuestro hermoso escudo nacional nos permite a todos los mexicanos, a los de las montañas, los de las costas, los de las llanuras, del desierto y de la selva sentir a México como una patria única, como un solo país, pero además orgullosos de sentir lo nuestro.

Ese sentimiento de unidad y de respeto que nuestro lábaro patrio enciende en nuestros corazones debe hermanarnos siempre y hacernos mexicanos orgullosos de nuestro origen.

Por eso tenemos la obligación de saber quienes y como hicieron posible el México que hoy vivimos, saber nuestra historia, aprender de ella, ser mejores hijos, mejores alumnos seguramente hará de todos nosotros mejores ciudadanos y en consecuencia mejores mexicanos.

Hoy aquí en Calkin, esta ceremonia de abanderamiento de escoltas me anima y me motiva a continuar teniendo confianza en los jóvenes de Campeche, veo con satisfacción el respeto de todos y cada uno de ustedes quienes integran las escoltas que habrán de ser en unos momentos abanderadas.

La patria pareciera hacerse presente ahora como lo hace siempre, siempre que los mexicanos significamos en actos como el de hoy nuestro respeto a uno de sus símbolos.

Señoras, señores y jóvenes calkinienses, representantes de las distintas iglesias cuyas escoltas hoy recibirán el honor de portar y custodiar a nuestra enseña nacional, señores padres de familia autoridades que nos acompañan.

Me da mucho gusto además saludar al padre José Luis, al pastor Daniel, por estar hoy aquí con nosotros, aquí en esta tierra noble y buena, de gente trabajadora, de campechanos orgullosos de su origine, de calkinienses de corazón, los alienta sobremanera esta ceremonia.

Les felicito a todos por haberla hecho posible con esta calidad, con esta calidez, con este respeto que nuestra bandera nacional se merece, pero sobretodo porque ustedes lo han hecho como siempre con absoluta sinceridad, reciban mi reconocimiento por ello.

Hoy aquí en Calkiní, mi fe en la unidad de los campechanos se ve fortalecida con esta muestra de solidario respeto observada en esta ceremonia.

Así debemos estar siempre los campechanos, en unidad, en convencida unidad, con respeto a nuestras diferencias y solo así lograremos un mejor Campeche, creo que bien vale la pena este esfuerzo.

Este acto es una muestra de civilidad y de pluralidad, es una muestra de respeto y de tolerancia hacia las creencias y maneras de pensar de los demás.

Aquí estamos hoy todos unidos, todos hermanos, todos hijos de Dios.

Que Dios los bendiga a todos.

Muchas gracias


C.P. Jorge Carlos Hurtado Valdez, Gobernador de Campeche. 4 de abril del 2009

 
 

 

Fuente: Versión magnetofónica, enviada por el director de Comunicación del Gobierno del Estado de Campeche / Foto: Santiago Canto Sosa