Poesía
       

Adriana Cupul Itzá

 

Ordenanza del fuego

 

Se lleva la lluvia lo que no es de nosotros
huella de una pezuña en la tierra húmeda

la ceniza de mi cigarro
colilla cadáver que descontruyen los albañiles de los sueños
a pulmón y plomo
Pero el viento rehace los huesos con estuco de dioses
La abuela ha puesto a cocinar mis venas
raíz lirio

sollozo de niño que nace del fuego
derretida boca donde es ordenanza condimentar los días
con la sal de los ojos
La noche conoce y desconoce
desolladora de epidermis
traga venados
busca engañar la soledad de un muro
corre aprisa venado
huye
la luna puede cargar tus tiernos ojos
Lucir en su gargantilla dos perlas oscuras
Siempre la luz, esa podrida llama que te acecha

 
 
Fuente: Resquicios a la imagen. Revista trimestral de Bacalar, Quintana Roo. Ejemplar de noviembre-enero (1995). 28 pp.