Como
un soplo contra la vela
que la hace temblar como tiembla la tierra
como mil corazones latiendo enfebrecidos
a un mismo tiempo todos
mi deseo: un bosquecillo de cristal
uno más: un dolor fugaz
un camino a la Isla de la Felicidad
sin lágrimas de mar que me mojen el rostro.
Como
un camino para ir a la montaña
y cabe en el cristal de una ventana
como una roca en el fondo del mar
o como una joya hecha luz en los ojos
un deseo: estar muy junto a Dios
en camino del bosque de la dicha
sin que nos toque el polvo de algún llanto.
Jinete
de la libertad
no montes el corcel de la existencia
sin antes sopesar la realidad
Jinete
de la libertad
ve tu rostro en el espejo del mar
sin tener que poner en él los ojos
|