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Palabras para "Poetas del Camino Real" / Ramiro Suárez Huchín

 
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Los libros que hemos visto salir a la luz pública y hemos tenido la oportunidad de leer, siempre nos regocijan, porque dan continuidad al oficio expresivo, hacen planteamientos interesantes, desnudan directamente al o los autores en cuanto a sus vivencias y lo presentan tal como son. Pero cuando una edición da fe de situaciones de gran alcance o hace retoñar la voz, al margen del buen gusto, luce también la emoción identificable con el lector. Así sucede con la antología “POETAS DEL CAMINO REAL”. La consumación de esta obra, adquiere mayor escala, porque si algo no podemos dejar pasar inadvertido, es que a más de lo antes expresado, cohesiona y da identidad a una región siempre fértil en el escenario literario. La sorprendente variedad de voces que forman el colectivo poético del camino real, es decir, la zona conformada por los municipios de Tenabo, Hecelchakán y Calkiní, no sólo dan cuenta del espíritu creativo de cada autor, sino también acusa la vitalidad artística de esta parte del Estado.

El libro titulado “POETAS DEL CAMINO REAL”, reúne nombres que mayoritariamente han surgido en esta demarcación, o más allá de sus límites, y la concurrencia con sus cantos en este volumen, sirve para describir una zona específica de nuestra geografía, y aunque los une el mismo oficio, puedo asegurarles que pertenecen a distintas épocas y estilos. Cada uno de los aquí incluidos, representa una visión y una expresión muy particular en gustos y estilos. Todos, con una dimensión aceptable y considerable, demuestran buen nivel y privilegian con ello, la forma y la esencia de sus trabajos. Con sus propuestas cada vez más purificadas, convocan al lector para encontrar en sus voces, los distintivos que marcan a cada uno.

Al transitar por cada página, podemos verificar que algunos escriben priorizando las formas lingüísticas. Una forma refinada con el discurso culto, expresión madura académicamente, con notables avances en su quehacer creativo y el uso adecuado de tecnicismos y recursos literarios. En el mismo poemario, también podemos apreciar que otros prefieren las mismas formas, sólo que más fresca, libre y accesible al leyente, sin sujeciones a convencionalismos muchas veces acartonados pero con flexibilidad rítmica. Todos cantan en voz alta con la lengua impuesta por los españoles. Sin temor ni restricciones. Plenamente convencidos y de la mejor manera para decir cosas no tan comunes, o que en el mejor de los casos pocos prefieren de no abordarlos. La soledad, el desamor, la tristeza, el dolor, la muerte, la sinrazón de las injusticias y de la explotación, son algunas de ellas. En el otro extremo, encontramos cantos festivos al amor, la mujer, a la naturaleza, la libertad, las tradiciones, el hogar, lo cotidiano y hasta al lugar donde uno inicia el andar o donde se consume la respiración gota a gota.

También debo subrayar, la postura firme y ejemplar de cuatro antologados, que a diferencia de los otros, su ejercicio lo realizan en nuestra lengua indígena. Con asombrosa precisión y propiedad en su manejo lingüístico, se manifiestan con sus escritos en lengua maya. Con esta peculiaridad, no quiero decir que no puedan o sepan escribir como los demás. Ellos son tan diestros como la mayoría que escribe en español. Aquí, lo que quisiera significar con doble acento, además del asunto que nos ocupa que es la presentación del libro, es que con este doble distintivo, los cuatro se han manifestado en escenarios dentro y más allá de las fronteras del país.

La obra que hoy certificamos su nacimiento, constituye un espacio, donde los autores no sólo van asidos a la poesía, sino que se convierte en confluencia de otras identidades. Dentro de la tolerancia, el respeto, y la libertad, van solidarios, viviendo colectivamente las letras. Con cantos desnudos, proyectan su universo tangible y diáfano. Siendo como son, como cualquier persona de carne y hueso, siempre van receptivos a los señalamientos y oscilaciones innovadoras que coadyuvan en su crecimiento de artesanos de la lírica. Pero muy por encima de todo, siempre van con un acento profundamente humano que es lo que (no) debe perderse de vista.

Los poetas que se registran en este volumen, comparten la temática de ayer, hoy y siempre), pero se posan con sus propias intimidades en lugares, mujeres, secretos de las distintas etapas de vida, la ciudad que a pedazos nos come, los paisajes que oxigenan y tonifican la espiritualidad, la flora y fauna del entorno, un entorno concebido y percibido según las individualidades o estados anímicos; un entorno que se vuelve cada vez más complejo y oscuro sobre esta errática sociedad; un entorno que refleja una sociedad enferma, extremadamente racista y clasista, permeada por una profunda corrupción, con altos niveles de violencia generada entre tantos factores por: una economía con tremendas desigualdades, la influencia de modelos de cultura ajenos a nuestra idiosincrasia y tal vez alimentados con problemas intrafamiliares, el uso y abuso de sustancias tóxicas, etc.

Pero así es la poesía en su desnudez y el autor es una articulación del todo que nos toca ver en estos tiempos, y en este contexto, esta es la poesía del camino real, aquí están 32 voces (que no son todos), vivos, con espíritu influyente, haciendo o rehaciendo sus cantos profundamente emocionados, ofreciéndolos generosamente y con debida simplificación a la exigencia de los lectores, quienes abordan y viajan contagiados, conmovidos y finalmente gozosos con cada obra que nos heredan, un puñado de autores disímbolos, pero audaces y constantes en la intención creativa, firmes en la preservación y difusión de sus plumas mágicas, desde sus respectivas municipalidades.

Campeche es de norte a sur, de sus cosas a las montañas, con los de arriba y los de abajo, rurales y citadinos. Campeche es único y no fragmentado. Con este volumen que celebramos, se evidencia una vez más, que desde cualquier rincón de esta comarca que nos arropa, siempre hay acontecimientos que deben consignarse como constancia de nuestro tránsito y para memoria de otras generaciones. Que por modesto que sea o de quien proceda, existen cosas dignas de leerse ya que enriquecen los surcos del patrimonio universal.

Quiero agradecer a Santiago Canto Sosa, quien haciendo espacios en su apretada agenda, asumiera gustosamente la responsabilidad de recolectar estos frutos para nuestra ventura. Valoro su esfuerzo por regalarnos una muestra de unidad, y porque vemos concretado un proyecto más, que ahora me honra presentarles.

Por otro lado, la constancia de gratitud, lo hago extensivo a la Universidad Autónoma de Campeche y a sus directivos, ya que bajo sus auspicios y en el portal de esta jornada, podemos hacerles entrega pública, de este título que responde al interés cultural y que mucho tiene de ingerencia con el bienestar de la comunidad.

Ojalá que nuestra máxima casa de estudios siga protegiendo con generoso apoyo su programa editorial. Que los responsables de estos eventos vean y sientan la necesidad de más publicaciones, más encuentros de escritores, más ferias como la de hora, porque constituyen espacios para intercambiar o consensuar opiniones y experiencias, que finalmente dejen profunda huella en el camino de la literatura campechana.

 
 
Fuente: Discurso de Ramiro Suárez Huchín, en la presentación de la antología "Poetas del Camino Real", compilada por Santiago Canto Sosa.